Todo empezo por: “el cese temporal de su convivencia matrimonial” para decir que dos personas (la Infanta Elena y Marichalar) no se aguantan más. Lo cual es de lo más normal.
Continuo, cuando a las puñaladas por la espalda en el PP se les llamó “divergencias ideológicas”. A los asesinatos en Genova se les debe llamar “perdidas finales de vida” y a los tiros a quemarropa “fugas temporales de sangre”
El ex-ministro Alonso, firmó un gran momento cuando afirmó que el Gobierno “no quiere una política laicista exagerada” y prefiere avanzar hacia una “aconfesionalidad natural”; para decir que el Gobierno no tiene huevos de enfrentarse a la Iglesia y hacer lo que tiene que hacer.
Pero no hay nada como lo dicho hace poco con motivo de la retransmisión del último partido de nuestra selección nacional: “A España le falta ritmo”, cuando lo que se ha querido decir es: “España juega una puta mierda y suerte si llegamos a cuartos pa’cagarla allí”
Y Raúl y Guti en casa. Ojalá me equivoque.
1 respuesta hasta el momento ↓
Microalgo // 12 Junio, 2008 a 2:45 pm
Peor es cuando no usan circunloquios. Por ejemplo, Aguirre llegó a decir ante los medios “las lealtades cambian”.
No me diga que no es un hermoso oxímoron…