Entries tagged as ‘musas’
Anteriores entregas.- Sueño (I)
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Dese prisa, no tenemos todo el día.
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Oiga, le aseguro que no tengo ni idea de qué hago aquí.
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¿Se lo tengo que volver a repetir?
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No…. digo…. si.
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Veamos, este es su sueño ¿no?
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Si, eso creo.
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Y usted está soñando con una musa ¿verdad?
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Eso dice ella
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Ya estamos otra vez, pero como tengo que repetirle que no lo dice ella. Lo dice usted, es su sueño
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Pero eso que usted, señor agente, dice….
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Otra vez. Es su sueño. Todo lo que diga ella, o lo que diga yo, realmente lo está diciendo usted.
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Entonces dejeme pasar. Se lo ordeno. Es mi sueño.
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Lo siento mucho, pero las cosas son así. Hay reglas.
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Pero si es mi sueño, yo marco las reglas
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Si, y no. Usted las marca, pero una vez marcadas, no puede romperlas. Y usted marcó, al inicio de este sueño, que el mundo de los sueños tenía una regla: las musas no se roban. ¿Lo entiende?
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Me temo que no.
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No puedes cambiar las reglas a mitad de la partida – dijo ella, que hasta entonces había permanecido hierática a mi lado, con una tímida sonrisa bajo sus ojos azules y su flequillo rubio.
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Exacto – dijo el hombre de seguridad – eso es justo lo que yo quería decir. Entonces veamos, aclarado este punto, volvamos a donde estabamos ¿Quien es ella?
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Mi…. ¿musa?
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Bien, su musa. Al menos algo hemos avanzado. ¿Por qué sueña usted con ella?
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Bien…. bueno… supongo que necesito que me inspire. Las musas sirven para eso ¿no?
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Inspirar… ¿está usted de acuerdo señorita?
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No – dijo ella
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¿Cómo que no? - contesté airado
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No estoy aquí para inspirarte, tengo que ser algo más.
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¿Un sueño erótico? - al escucharme, el guardía alzó las cejas – Antés me ofreció desnudarse.
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Sobre eso no tengo competencias – dijo el guardia
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No soy un sueño erótico. Tengo que ser algo más. Me niego a ser tan solo una musa, me niego a servir tan solo para inspirarte. Si estoy aquí es porque me necesitas. Averigua para qué.
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Entre usted y yo, señor guardia….
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Digame.
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Esto es un psiquiatrico, ¿verdad?
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Puede ser, es su sueño. De todas formas, creo que lo mejor será que usted y su supuesta musa debatan su papel en ese rincón de allí antes de pasar a la fase REM.
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¿Fase REM?
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Es como llamamos por aquí a lo que hay detrás de este control.
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¿Y qué es?
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No lo se, yo tan solo soy parte de su sueño.
Categorías: sueños
Tagged: musas, sueño, guardia
Me parecio ver una moneda brillando junto a mi zapatilla, pero lo que descubrí era que tenía la susodicha desatada. Observé a mi alrededor y vi un banco negro, pegado a la pared. Una chica rubía, de intensos ojos azules y piel blanquecina estaba sentada en el extremo derecho del banco, con las manos cruzadas timidamente sobre las piernas y la mirada perdida en el horizonte. Camiseta blanca, ancha, ligeramente caida de un hombro, pantalones vaqueros, desgastados, zapatillas de deporte blancas.
Giró la cabeza lentamente y sonrió.
Me senté, a su lado, sin dejar de admirar el profundo azul de sus ojos, mezclado con el rubio de los mechones de su flequillo. Aún no había empezado a atarme los cordones, cuando el banco empezó a vibrar y poco a poco, ante mi asombro, se despegó del suelo y se elevó.
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Coño, ¿pero que cojones…?
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¿Que sucede? - ella no se había movido. Mantenía la mirada perdida, como si nada de aquello fuese con ella.
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¿Como que qué sucede? ¡Volamos! Estamos volando en este puto banco.
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Ah, bueno.
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¿Cómo puedes estar tan tranquila? - me había recogido sobre mi mismo y me abraza con furor al respaldo metálico del banco – Estamos volando en un puto banco de parque.
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No se, la gente no suele morir en los sueños.
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¿Sueños?
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Si, Prisciliano, estás soñando.
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¿Yo, soñando?
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Si.
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¿Soñando?
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Si, ¿has visto alguna vez volar un banco?
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No, creo que no.
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Pues entonces tendrá que ser un sueño
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¿Y tú quien eres?
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Tú sabrás, es tu sueño.
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Yo tan solo queria atarme la zapatilla.
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A veces las cosas son asi, te sientas al lado de una desconocida para atarte una zapatilla, y terminas sobrevolando la ciudad en un banco de parque.
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¿Estas locas?
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Es tu sueño, ¿lo estás tú?
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Empiezo a dudarlo.
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Dudas demasiado
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Quizá sí. ¿A dónde vamos?
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No lo se, es….
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Si, si, si, ya lo he pillado, es mi sueño.
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Exacto. ¿Es la primera vez que sueñas con volar?
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No lo recuerdo, pero espero que sea la última.
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Tienes miedo
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No.
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¿Entonces?
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No me gusta no controlar ni mis sueños
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A veces las cosas son así, te sientas, el banco sale disparado y pierdes el control.
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Prefiero otra clase de sueños… tu me entiendes.
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Bueno, puedo desnudarme, solo soy parte de tu sueño.
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No, tranquila, no es necesario. Creo que tengo ya bastante emociones en este sueño.
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¿Puedo preguntarte una cosa?
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Si, claro, faltaba más.
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¿Quién soy?
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¿Perdona?
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¿Por qué sueñas conmigo?
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Y yo que sé.
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Pues deberias averiguarlo antes de aquel control.
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¿Qué control?
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Aquel, no todo está permitido en el mundo de los sueños. Hay reglas, y no se pueden saltar.
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¿Qué reglas?
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Por ejemplo, no puedes capturar musas que no te corresponden. ¿Qué sucede si yo soy la musa de otra persona? ¿Si le estas provocando una pesadilla a alguien al robarme? Dime, ¿por qué sueñas conmigo? Piensalo, cuando aquel hombre te pregunte, tendrás que darle una respuesta o me perderás. No podrás volver a soñar conmigo aunque quieras.
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¿Y por qué iba a querer volver a soñar contigo?
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No lo se, tan solo soy parte de tu sueño.
Categorías: sueños
Tagged: banco, musas, sueño