Dudas y certezas en torno a la Puerta del Sol

Os voy a dar mi opinión sincera, y espero que breve, sobre el movimiento 15M, Democracia Real Ya y la Acampada de la Puerta del Sol: no tengo ni puta idea. Sí, ya se que con este tipo de declaraciones no me voy a ganar nunca el pan como todólogo en programas de televisión o radio, pero que le vamos a hacer, tengo muchas más dudas que certezas.

 Por empezar por algún lado, hagámoslo por las certezas: es un movimiento netamente de izquierdas, la reacción que era de esperar ante la situación social del país y el principal perjudicado será el PSOE. Por partes.

Cualquiera que haya leído los manifiestos consensuados en asambleas, haya escuchado las declaraciones de sus representantes elegidos en asambleas (lo de las asambleas ya debería dar pistas) o haya visto las pancartas o seguido los cánticos; sabe que es un movimiento de izquierdas. Sí, puede que haya en el país un montón de gente cabreada con el “sistema” de todos los colores o ideologías, pero los que están lanzando y manteniendo el movimiento son jóvenes fuertemente politizados de izquierdas. No de la izquierda, de las izquierdas, en plural.

Lo extraño de estos movimientos de protestas es que no hayan explotado antes. Y no, #nolesvotes no es un movimiento a tener en cuenta porque las rabietas no cuentan. Con un paro registrado por encima del 20% y un paro juvenil por encima del 40% lo extraño es que no estuviesemos en las barricadas desde hace meses. ¿Por qué ahora sí y antes no? ¿Las elecciones? ¿La presencia constante de la política en el día a día? Quizá. No hubo protestas significativas cuando se aprobó la Reforma Laboral ni cuando se debatió sobre las pensiones. ¿Han sido los discursos vacíos de los líderes políticos? ¿Las listas llenas de corruptos? No lo sé. Esto tendremos que anotarlo junto al resto de las dudas.

 La última de las certezas es la más cierta, valga la redundancia. El gran perjudicado de estos movimientos será el PSOE porque es el partido de izquierdas del sistema y es su teórico electorado el que se moviliza contra el sistema. Si beneficiará a otros partidos (IU, UPyD) está por ver. Si nos fijamos en otras protestas juveniles recientes (sí, lo voy a decir) como puede ser el Mayo del 68 francés, este tipo de movilizaciones lleva a las urnas a todos los votantes de derechas, asustados por lar hordas comunistas, y aleja de ellas a los votantes de izquierdas, más preocupados por la revolución que por el voto. En España, el llamamiento de la caverna a parar las protestas en las urnas es ya evidente. Llamamiento, por otra parte, fruto de la esquizofrenia o de la intoxicación por hongos (en la caverna deben tener problemas de humedad). Acusar al PSOE, o a Rubalcaba, de estar detrás de las concentraciones (relacionando incluso estas con las que rodearon las elecciones post 11M) cuando ellos serán los principales perjudicados solo puede explicarse desde la psicología.

 Esas eran las (casi) certezas y ahora tocan las dudas. ¿Hacia donde va el movimiento? ¿Servirá de algo? Y después ¿qué? El movimiento del 15M no tiene un enemigo al que derribar o un fin claro que perseguir. Cambiar el sistema, así, en genérico, no es un objetivo valido o creíble. Es dificil enfrentarse al éter. Han hecho propuestas, unas viables, otras imposibles, casi todas sacadas desde lo más profundo de los manuales de la izquierda clásica (de la década de los 70), pero difícilmente conseguirán algo concreto desde la Puerta del Sol, aunque, hay que tenerlo claro, estar allí es un éxito en si mismo. Quizá estas protestan sirvan de altavoz de la conciencia colectiva, pero está por ver el recorrido de la movilización después de las elecciones, aunque evidentemente una victoria aplastante de la derecha les dará, previsiblemente, argumentos diariamente para salir a las calles. ¿Os imaginais este movimiento contra un gobierno con mayoría absoluta del PP?

 Estoy dividido. Mi corazón (que estoy descubriendo que tiene una vena marxista desconocida para mi) me pide saltar a las plazas y buscar arena bajo los adoquines. Mi cabeza, aún simpatizando con las protestas, sabe que bajo los adoquines de la Puerta del Sol solo está el Metro y eso me mantiene en casa. También sospecha que las soluciones que esos jóvenes piden y que todos necesitamos no se consiguen en la Puerta del Sol. La izquierda (organizada o no) tiene que abandonar el viejo mantra de la actuación local y el pensamiento global y empezar a actuar globalmente porque los problemas globales solo tienen solución a ese nivel. Hay que ser realistas y estoy echando en falta ese contacto con el mundo real en muchas de las protestas.

 Es evidente que el sistema, empezando por los partidos políticos, y empezando por los de izquierda, tiene que moverse y todo esto puede servir de primer empujón. Si estas protestas, a las que en el fondo doy la bienvenida, sirven para que la izquierda vuelva a construir un proyecto de futuro, a nivel europeo, bienvenidas sean. ¿Se convertirán estas protestas en ese primer motor del cambio? Está por ver, y esa incertidumbre es la que en el fondo hace tan excitante este momento.

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1 comentario

Archivado bajo Actualidad, Política

Una respuesta a “Dudas y certezas en torno a la Puerta del Sol

  1. Pepe Herráez

    Comparto tu reflexión, básicamente por que me pasa un poco como a ti, llevo unos días con el corazón “partio”, y te lo dice un militante socialista y que también me he preguntado y me pregunto muchas cosas.

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