Archivo de la categoría: Ávila

Los 4 palos

Hace poco ha llegado a mis manos un librito, apenas 148 páginas, muy curioso. Es una reedición, prologada y comentada, de la primera corografía escrita sobre la ciudad de Ávila a principios del S. XVI. En concreto, la obra fue impresa por primera vez en la vecina Salamanca en 1519. El ejemplar actual lleva por título Ávila del Rey. Muchas historias dignas de ser sabidas que estaban ocultas y la obra original, escrita por Gonzalo de Ayora, militar y escritor, se titulaba Epílogo de algunas cosas dignas de memoria pertenecientes a la ilustre y muy magnifica, muy noble y muy leal ciudad de Ávila.

Ávila tiene fama de conservadora, de aburrida, de triste, de ser una ciudad anclada en el tiempo, un barco varado en la historia, un fantasma más propio de otro tiempo. No voy a ser yo quien niegue que algunas de estas cosas son verdad, que muchas veces vivir en Ávila o ser abulense es una pesada carga o que es una ciudad aspera y castellana que impregna y contagia su forma de ser a sus hijos.

Pero Ávila es más que cantos y santos. Hay vida bajo las criptas de la catedral y rocas que palpitan dentro de las murallas. Aunque mucha gente se empeñe en negarle un futuro a la ciudad, aunque mucha gente se haya rendido, aunque mucha gente se conforme con un pasado glorioso conservado en formol y un presente agónico, todavía hay gente que cree en la ciudad. Yo creo en la ciudad y en una parte de sus habitantes. Y no soy el único. Hay más, os lo aseguro.

Doy fe de la existencia de al menos tres personas más, con lo que ya somos 4 los que creemos, como lo hacia hace cinco siglos Gonzalo de Ayora, que hay “cosas dignas de memoria” en la ciudad y sus alrededores. Abulenses del mundo – no hace falta nacer en Ávila para ser abulense, somos como los de Bilbao – hoy inauguramos un nuevo rinconcito en la red. Un rincón centrado en Ávila y los abulenses, escrito por 4 abulenses: “Los 4 palos”

Los 4 palos

Por allí tienen ya varias entradas muy recomendables, entre ellas mi primera colaboración “Ávila y Castilla y León ante una hipotética reforma electoral”. Para ser el primero no es excesivamente ameno, pero prometo mejorar en las próximas. Mi recomendación es que se pasen primero por la Bienvenida, descubran Quienes Somos, cuales son nuestras intenciones y después lean las entradas que ya están publicadas. Para seguir el blog, hemos preparado una página de Facebook y un Twitter.

Este blog va a sufrir algunos cambios a raiz de este nuevo proyecto: es posible que escriba menos, lo que ya se ha notado durante la gestación del nuevo blog a lo largo del pasado mes, y no habrá más entradas sobre Ávila o Castilla y León porque pasaré a publicarlas en el nuevo sitio. Espero encontrarles a todos por allí.

Deja un comentario

Archivado bajo Autobombo, Ávila

El AVE, Ávila y Extremadura

Por razones que no vienen al caso, el pasado fin de semana recorrí algo más de mil kilómetros de la mano de RENFE. En concreto, desde Badajoz hasta Ávila y vuelta, previo transbordo en Madrid, capital de las Españas. Casualmente, el AVE es un tema de conversación habitual entre los usuarios de tren en ambas regiones.

En Extremadura, el AVE es una promesa brillante, el fin del aislamiento, un sueño de un futuro más prospero que parece que nunca va a llegar. Ahí están las obras en algunos tramos, o la licitación del proyecto, pero sobre el trazado pende la espada de Damocles de los recortes portugueses. ¿El AVE va a Extremadura o a Lisboa? ¿Tiene sentido un AVE a Extremadura si el tren se tiene que dar la vuelta en la frontera? A los políticos catalanes no parece convencerles mucho el proyecto y aunque en Extremadura, oficialmente, todos los políticos reman en la misma dirección, hay signos preocupantes. El otro día, el Alcalde de Badajoz, firme defensor del proyecto, declaraba que ahora mismo no es lo más importante. ¿Anticipo quizá de un cambio de postura de su partido después de tomar la Moncloa? Veremos

En Ávila la situación es distinta. Allí, la conexión de la ciudad con la linea de Alta Velocidad, tiene tintes más reivindicativos y, si me lo permiten, identitarios. Ávila se ve apartada injustamente de un camino de progreso que parece llegar a todas las ciudades menos a ella. El varapalo que supuso para los abulenses ver como la nueva línea Madrid-Valladolid se iba por Segovia aún no se ha olvidado. Ese cierto resentimiento, unido a la situación económica de la ciudad y de la provincia, y aderezado con unas gotas de politización oportunista, ha movilizado y moviliza a un coro heterogéneo de voces a favor de una conexión de la ciudad con la Alta Velocidad, sea como sea.

En ambos casos, la población está mayoritariamente convencida de la necesidad de esa conexión, pero ¿es igualmente necesaria? ¿Es igualmente viable? Ahora es cuando me van a llover palos, porque sé que mi opinión es muy minoritaria en la ciudad amurallada y todos los partidos apuestan por la conexión. El AVE en Extremadura es necesario e inaplazable, el AVE (o sucedáneos) en Ávila no es necesario para el futuro de la ciudad y dudo que sea la mejor opción. Me explico.

Extremadura es una región tradicionalmente marginada, alejada política y geográficamente de los polos de poder, con un peso específico bajo a nivel nacional y con un déficit histórico de infraestructuras e inversión pública. No es que Extremadura esté mal comunicada con Madrid, no es madricentrismo de lo que hablamos; Extremadura está mal comunicada, a secas. Si eres fan del transporte público, como me pasa a mi, no te plantees seriamente vivir en Extremadura o terminarás, como he terminado yo, curioseando en los folletos de los concesionarios para ver si puedes permitirte una tartana de segunda mano. No es Madrid; es Sevilla, es Cordoba, es Huelva, es Portugal, es el resto de las ciudades extremeñas. Si tienes alguna duda, ármate de valor, entra en la web de Renfe y consulta los horarios de los trenes que salen de Badajoz. No, no es cosa de tu navegador. Eso son todos los trenes que salen de la ciudad. ¡Y qué trenes! El mismo trazado de vía única que recorrían las locomotoras de vapor a un ritmo parecido (6 horas, o más, para recorrer 400 kilómetros. Una velocidad media brutal) El AVE, en Extremadura, es una necesidad.

Ávila está a 115 kilómetros de Madrid, a 120 de Valladolid, a 65 de Segovia y a 100 kilometros de Salamanca. La ciudad está conectada con las ciudades de su entorno con carreteras y vias rápidas en buenas condiciones, y cuenta con abundantes conexiones por autobús y servicio de ferrocarril lento pero hasta el momento regular con Madrid, Valladolid y Salamanca. Además, los aeropuertos de Madrid, Valladolid, e incluso Salamanca, están a menos de hora y media de la capital. ¿Es necesario que el Estado se gaste miles de millones de euros en conectar Ávila con Madrid a traves de Segovia? ¿Cuanto tiempo se va a ahorrar y cuanto nos va a costar ese ahorro? ¿Es rentable? Es practicamente imposible que un tren salga de Ávila y llegue a Madrid, pasando por Segovia, en menos de 55-60 minutos. Ahora, el trayecto se cubre en 85-90 minutos parando en Villalba. ¿Merece la pena? ¿Estarán dispuestos los abulenses a pagar 18 o 20 euros por un viaje que ahora cuesta 10 euros y que solo les permite ahorrarse, en el mejor de los casos media hora?

Yo, como abulense, pero también como usuario de la linea y defensor de los transportes públicos, no creo que el Estado deba construir una conexión de Alta Velocidad entre Ávila y Segovia. Cojamos la mitad del dinero e invirtámoslo en mejorar el trazado de la línea Madrid – Hendaya. El trazado es una patata, compartido con la red de cercanías de Madrid y con tráfico de mercancias, sí, y es caro mejorarla; pero no creo que sea imposible rebajar en 15 o 20 minutos el tiempo de viaje si se invierte en la línea un porcentaje del dinero previsto para la conexión con Segovia. Lo mismo digo para la línea Ávila-Salamanca (una segunda vía, electrificar…) o el tramo de la Madrid-Hendaya entre Ávila y Valladolid. Un par de puentes para cortar curvas infinitas, una tercera vía, mejoras en los tuneles, etc. Yo quiero ir a Madrid desde Ávila en tren, tardando menos tiempo que ahora, con servicios frecuentes, y no creo que la solución para eso sea el AVE o sus sucedáneos, como no creo que el AVE sea una varita mágica que va reflotar la economía abulense (más bien diría que lo contrario). Una conexión de alta velocidad entre Ávila y Madrid solo tendría sentido si fuese más allá, hasta Salamanca y hacia Oporto. Si la línea muere en Ávila, no la necesitamos.

Apostemos por el tren, sí, pero con cabeza.

4 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Ávila, Badajoz

Maratón

Seguía corriendo por el sendero que serpenteaba entre los viejos árboles, jadeando, con la ropa pegada al cuerpo empapada de sudor. Estaba agotado, le dolía el pecho y notaba las piernas flaquear a cada paso, pero tenía que seguir corriendo. Su mensaje tenía que llegar, como fuese, a la ciudad.

 Esquivó un tronco caído, se agachó para sortear unas viejas ramas vencidas sobre la senda y giró a la izquierda dejando atrás, por fin, el bosque y penetrando en las llanuras de cereales desde las que ya se veían, imponentes sobre el cerro, las murallas doradas de la ciudad. La visión le confirió nuevas fuerzas, las últimas seguramente dentro de su menudo cuerpo, que le permitieron ganar velocidad. Estaba extenuado y delante de sus ojos empezaban a flotar pequeñas manchas oscuras. Mala señal, pensó, pero tengo que llegar como sea.

 Siguió corriendo, atravesando raudo los campos de cultivo de la ciudad y, siguiendo el curso del río, fue acercándose a las murallas. Las rodearía por el este, junto al río y subiría hasta el templo por el norte del cerro amurallado, por la vieja ronda. Allí, frente al templo, estarían en aquel momento esperando su mensaje, estaba seguro. Allí le estarían esperando ¿dónde sino en una fecha como esa? Hacía horas que no tenían noticias suyas ni de sus compañeros y era capaz de imaginar la tensión reflejada en la cara de los congregados. En él, el más rápido y mejor atleta de entre sus compañeros, había recaído la responsabilidad de transportar veloz aquella noticia. Era su carga y su orgulló.

 Giró a la derecha y se preparó para subir, bordeando las murallas, hasta la parte más alta de la ciudad, donde se elevaba el templo. A medida que ascendía por las faldas del cerro amurallado, sus doloridas piernas aumentaban la intensidad de su sufrimiento. Un poco más, se decía, no queda nada.

 Volvió a girar a la derecha, dejó atrás una de las puertas de la muralla, y se dirigió a la que daba acceso directo al templo. Allí, la gente se agolpaba a ambos lados de la puerta intentando por igual entrar y salir de la ciudad fortificada. Se abrió paso y pronto encontró su camino franqueado. Sonaban trompetas y tambores. A uno y otro lado, la gente, que parecía abrirle paso hasta el templo, le miraba extrañada. A su izquierda, por fin, el templo se erguía majestuoso dominando la plaza y frente a él observó las caras conocidas a las que iba destinado el mensaje.

 Apunto de desfallecer, se acercó a ellos, cayó al suelo y con un último suspiro transmitió su mensaje:

–  Νενικήκαμεν (Nenikékamen)

– ¿Qué dice este niño? – dijo una figura enlutada que se abría paso entre el gentío – Y la bicicleta ¿dónde la has dejado?

 – Dejale que respire, madre. A ver, Felipe, hijo ¿qué te pasa? – dijo la mujer más joven acercándose al desfallecido muchacho.

 – Mamá… se nos pincharon las ruedas de las bicis en el Fresno… – tomó aliento – …y cómo no teníamos nada para arreglarlas… – volvió a respirar –…he venido corriendo desde allí… para ver si podía ir papá a buscar a estos.

 – ¿Pero has venido corriendo desde el Fresno? Madre de Dios –exclamó la abuela – ¿Cuántos kilómetros son esos?

– Por lo menos 42 – exageró Felipe

 – ¿Y el móvil? – preguntó su madre

 – Sin batería – dijo Felipe mientras se recuperaba sentado en la acera, frente a la catedral

–  Está bien. Tu padre se ha quedado en casa, no le apetecía subir a la procesión. Ahora mismo le llamo para que vaya a buscar a tus amigos. Tú vete a casa y date una ducha que estás empapado. – dijo compresiva su madre.

– Estos críos, mira que irse con la bicicleta en Viernes Santo.

Deja un comentario

Archivado bajo Ávila, Escenas y Paranoias

Las elecciones municipales y el programa del PP de Ávila

Ya sé que llego tarde, que a estas alturas todo lo analizable está analizado y que los resultados electorales ya duermen fríos en el cajón de la actualidad, donde ya nadie habla de ellos; pero he estado de vacaciones y no he tenido oportunidad de sentarme antes frente a un teclado para ordenar un par de reflexiones acerca de la jornada electoral abulense.

 En Ávila, el PP ganó holgadamente, aunque menos que otras veces, y suma ya seis mayorías absolutas consecutivas. El PSOE se desplomó, siguiendo la tónica del partido a nivel nacional e IU subío tímidamente, como en el resto del país. La mayor sorpresa en Ávila fue la irrupción de UPyD que consiguió 4 concejales, convirtiéndose en tercera fuerza política y quedándose a menos de 900 votos del PSOE. Por dar algún dato más, el PP, que pierde más de dos mil votos y dos concejales con respecto al año 2007, ganó en todos los distritos de la ciudad, menos en Aldea del Rey Niño, donde ganó, pasmense, IU.

 En resumen, durante los próximos cuatro años volverá a gobernar el PP con una amplia mayoría absoluta. Los abulenses han vuelto a decir en las urnas al PP que tiene que gobernar, poniendo en práctica su programa eficaz, sencillo, prudente, realista… un segundo… esperen… pero… ¿tiene programa el PP en Ávila? ¿No nos habías dicho veinte veces, por activa y por pasiva, que no tenían? Bueno, parece ser que sí, que tienen uno bonito y resultón, pero recapitulemos, que no es una historia sencilla. El 12 de Mayo en este blog se publicaba esto, denunciando que el PP no había hecho público, en ninguna parte, su programa electoral. El día 16 de Mayo, después de ponerme en contacto por correo electrónico con el PP de Ávila, publicábamos esto otro, criticando, primero, que solo se pudiese recoger el programa, en papel, en la sede local, y luego que allí tampoco tuviesen el referido documento. Según las estadísticas del blog, esas dos entradas han sido las más visitadas en lo que llevamos de año.

 Quizá nos escucharon, porque el día 19 de Mayo, a tres días de las elecciones, el PP decidió colgar su programa en la web del candidato. ¡Alabado sea el altísimo! Apenas 72 horas antes de acudir a las urnas, los abulenses podían, por fin, comparar los programas electorales de todos los partidos que presentaban candidaturas. ¡Viva la fiesta de la democracia! Ante tal muestra de espíritu democrático, y después de analizar el programa, es lógico que los abulenses hayan vuelto a confiar en el Partido Popular. Dos hip y un hurra por ellos.

 Y ¿cuáles son las propuestas que contiene tan preciado documento? ¿Cuáles son las ideas que van a sacar a Ávila de la penumbra? ¿Las ocultaban para que no se las copiasen Merkel y Obama? Vamos a echarle un somero vistazo.

 En primer lugar, bajada de impuestos y bonificaciones fiscales para todos. Pueden pensar que eso provocará un descenso de los ingresos, lo que resultaría preocupante conociendo la situación económica del ayuntamiento, pero tranquilos, también prometen aumentar los ingresos ¿cómo? Eso no lo ponen, pero seguro que tienen un plan. Confianza es la palabra clave. Por fortuna, también habla de recortes de gastos. ¿Superfluos? No, recortes de ayudas y subvenciones. Aquellos que reciban alguna ayuda del ayuntamiento que ahorren para vaselina.

Después de hablar de dinero, llegan las buenas intenciones. Promoveremos… avanzaremos… trabajaremos para… propondremos… intentaremos… Un montón de propuestas tan generales que va a ser difícil que las incumplan. La intención es lo que cuenta, ya saben. Por ejemplo, propuesta 19 de la sección turismo: “Crearemos sinergias con otros sectores para fortalecer el sector Turístico” ¿Cómo demuestras que no han creado sinergias? ¿Alguien tiene a mano un sinergiómetro?

 El programa tiene 47 páginas y aunque la mayoría de ellas son fotos, comentar todo el programa se nos va a hacer pesado así que me voy a centrar en las propuestas de áreas que me tocan más de cerca y que me parecen especialmente risibles.

 Vamos a empezar por el Patrimonio. Entre otras tonterías, el PP se compromete a: “Dar el tratamiento adecuado a los restos arqueológicos que aparezcan en nuestra ciudad a fin de conocer con más exactitud nuestro pasado” No me hagan reír. ¿Dónde está la villa romana de San Nicolás? Destruida ¿Dónde el cementerio musulmán? Destruido ¿Los hornos medievales de Vallespín? Olvidados durante lustros. ¿La basílica paleocristiana de San Pedro? Enterrada, para que no moleste, en una “Reserva Arqueológica” (¿?) La gran aportación del Ayuntamiento a la arqueología abulense ha sido el Jardín de Prisciliano, donde cuatro restos mal explicados languidecen entre arbustos y vegetación. ¿Ese es el tratamiento que merece nuestro patrimonio?

 Las propuestas de Cultura las incluyen en el área de tiempo libre, lo cual dice mucho sobre el concepto de cultura que tiene el Ayuntamiento, y contiene perlas literarias como las siguientes: “Somos partidarios de reconocer al sector de la cultura y sus creadores como motores de la actividad cultural”, por si alguien pensaba en las piedras o en los chopos como motores de la actividad cultural, o “Las fiestas son para el disfrute del ciudadano y deben ser los ciudadanos los verdaderos protagonistas de las mismas”. Aparte de frases bien construidas o no pero vacías, nada nuevo. La cultura en Ávila puede seguir languideciendo tranquila que el Ayuntamiento no la va a despertar pues su único propósito es llenar, como sea, el Palacio de Congresos de actividades, no vaya a ser que la ciudadanía piense que la citada mole es un despropósito.

 Medidas para una ciudad sostenible y responsable con el Medio Ambiente. Una, seguir con el PGOU (a tope de responsable y sostenible) Dos, más aparcamientos (el subsuelo también es medio ambiente, no se olviden) Tres, seguirán realizando la recogida selectiva de residuos (gracias, majos) Cuatro, más carriles bici (es decir, más asfalto en los caminos de los alrededores ¿Carriles bici urbanos? En Ávila hace frío y hay muchas cuestas) Cinco, y esta es la mejor, plantaran 4000 árboles, ni uno más, ni uno menos. ¿De dónde sale la cifra mágica? ¿Por qué no 5000? ¿O 10000? Y después de plantados, ¿los dejaran secar para poder plantar otros cuatro mil la siguiente legislatura?

 Ya sé que es una pregunta idiota pero ¿algún votante del PP se ha leído el programa antes de votar?

 Para prometer estas cosas podían haberse ahorrado el programa electoral.

2 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Ávila, patrimonio, Política

Ávila Negra – Ávila Blanca

La Sala 201 del Museo Nacional – Centro de Arte Reina Sofía se titula Modernidad. Progreso y decadentismo. El siglo XX que comenzaba aparecía ante Europa como una época de cambios y de nuevos horizontes y, como siempre, pillaba a España con el paso cambiado. El “progreso” que recorría Europa se enfrentaba en la península a un país sumido en una profunda crisis, hundido en el pesimismo del 98 y víctima de un atraso de siglos que se debatía entre su “tradición” y el futuro. Un debate que, apenas una generación después, se saldaría con un Golpe de Estado y una Guerra Civil jaleada al grito de Muera la Inteligencia. Dentro de esta sala, se contrapone la “España Blanca” que anhela el progreso y la “España Negra”, no la de los sucesos escabrosos que ahora se nos venden, la España Negra de sotanas, tradición, confesionarios, costumbre, fanatismo y espadones. La sala dedicada a la España Negra está presidida por un cuadro de Zuloaga, El Cristo de la Sangre. Un crucificado blanquecino de pelo lacio y largo, rodeado de curas y campesinos. De fondo, con ese aire fantasmal de las tardes tormentosas de primavera, el perfil sombrío de, según el Reina Sofía, una ciudad castellana. Concretando un poco, esa ciudad que sirve al pintor como icono de la España Negra es Ávila.

 ¿Cuánto hay de aquella Ávila Negra en la ciudad de hoy? ¿Cuánto hay de aquel fanatismo religioso, de aquellas sotanas dentro y fuera de las murallas? ¿Hemos roto con aquello?

 Los abulenses, especialmente los jóvenes, tenemos una relación de amor-odio con nuestra ciudad. Odiamos el aire espeso y viciado que parece ser su atmósfera natural, pero no podemos evitar emocionarnos cuando volvemos a ver las murallas desde la Ronda Vieja o desde los Cuatro Postes. Nos ahoga vivir en ella, pero no podemos alejarnos demasiado. Incluso algunos de nosotros, soportando carros y carretas, estamos, en la medida de lo posible, dispuesto a aportar nuestro granito de arena al cambio.

 Hace poco, la ciudad bostezó. El Movimiento 15-M, la acampada de Sol, llegó a la ciudad. Era la revolución de las amebas. 1000 personas en las calles exigiendo cambios, gritando su descontento para que las piedras y los políticos les escucharan. Una luz diminuta en medio de la más profunda de las oscuridades, sí, pero por fin una luz.

 Unos días después, la parte de la ciudad que parecía despertar volvió a dormirse y la tradición volvió a llenar las urnas. En ocasiones, esta ciudad es desesperante. Cada cuatro años, volviendo a confiar en las mismas promesas vacías y en los mismos fantasmas de glorias imposibles, lo es especialmente.

 Nos esperan otros cuatro años de caminar por el desierto. Cuatro años más de victimismo injustificado y de medallas autoimpuestas. Cuatro años más de urbanismo enloquecido y de destrucción de nuestro patrimonio y de nuestro futuro. Cuatro años más de emigración, de pobreza, de estructuras carcomidas y enmohecidas. Cuatros años más, en definitiva, de Partido Popular.

 Pero no hay que desesperar. Zamora no se conquistó en una hora y Ávila no se cambió en una década pero, tarde o temprano, cambiaremos esta ciudad. Ya lo veréis.

 Desde aquí, en la medida de lo posible, seguiremos poniendo nuestro granito de arena. El futuro sigue siendo nuestro.

Deja un comentario

Archivado bajo Ávila

¿Dónde está el Programa del PP para Ávila? Tengo la respuesta

La semana pasada me propuse escribir un post comparando los programas electorales de los distintos partidos que se presentaban en las próximas elecciones municipales en Ávila. Encontré el programa del PSOE, de IU y de UPyD, sin mayores problemas, pero no conseguí encontrar el programa del PP, partido que actualmente gobierna la ciudad y que, si las encuestan no se equivocan, volverá a gobernar después del 22 de Mayo. En la web del partido, solo se podían conseguir dos tipos de documentos: los llamados “Boletines Económicos” y un documento titulado “Balance”. De este último hablé hace poco, así que no voy a volver a analizar las mil y unas posturas en las que posa el Alcalde de Ávila. Por si tienen curiosidad, los otros documentos, los boletines económicos, son panfletos editados por el PP de Ávila desde el 12 de Marzo de 2009 al 29 de Mayo de 2010. Como veis, de rabiosa actualidad todos ellos. El último de ellos, el octavo, a pesar de titularse “Ávila Económica”, dedica ocho de sus trece páginas a culpar al Gobierno socialista de la situación económica del conjunto de España, utilizando datos elaborados por la Dirección Nacional del PP.

 En el blog, por llamarlo de alguna forma, del Candidato Miguel Ángel tampoco figura nada sobre su programa de gobierno. En la página de la candidatura (AVISO: para saltar el video y evitar así el daño ocular y estético, arriba a la derecha pone “cerrar”) tampoco es posible encontrar ni una referencia al programa electoral del Partido. Es más, si hacen clic en la pestañita que pone “Futuro”, junto a una foto del Alcalde mirando al futuro pueden leer uno de los párrafos más vacíos de la historia de la literatura política en España: generaciones futuras, bla, bla, bla, final de ciclo, bla, bla, no podemos hacerlo solos, bla, bla, etc.

 Después de darle un par de vueltas a Google para intentar encontrar el programa electoral del PP, tan solo encontré un par de entrevistas y publirreportajes en medios locales y regionales en los que el Alcalde alababa el programa de su partido (realista, comprometido, austero, abierto, adaptable, transparente, de todos, fiel, factible y moderno) y apuntaba algunas propuestas (un plan de choque por el empleo, luchar por el AVE, desarrollar el PGOU para llegar a los 100.000 habitantes, plantar cuatro mil árboles, dos aparcamientos subterráneos y dos huevos duros). Resignado, envié un email al PP de Ávila preguntando dónde podía leer su programa o descargarlo. Dos días después, aún no había recibido respuesta. Decidí dejar de un lado la idea original, el post sobre los programas electorales de todos los partidos abulenses, y escribir esto.

 Al día siguiente, volví a enviar al PP de Ávila un email solicitando, de nuevo, su programa electoral.

 Ayer recibí respuesta: El PP tiene programa. Un programa tan transparente y moderno que si quiero una copia tengo que pasarme por su sede provincial para recoger uno en papel. Sí, lo han leído bien: en papel, en su sede. Desconozco si para recoger la copia necesitas la fe de bautismo o el certificado de penales. Copio del email:

“El programa electoral, puede recogerlo en la Sede provincial cuando usted quiera.”

El Email lo firma la Gerente del PP de Ávila, así que supongo que estará bien informada al respecto.

 ¿De verdad el PP no piensa colgar su programa en la red antes del 22 de Mayo? ¿Es esa la administración transparente que proponen? ¿Ocultan algo? ¿Nos toman por tontos?

 ¿Podemos confiar?

PS: Programa PSOE Ávila 2011, Programa IU Ávila 2011, Programa UPyD Ávila 2011.

ACTUALIZACIÓN 17/05: Un valiente se ha acercado hasta la sede del PP para solicitar la copia del programa y allí tampoco lo tenían. En Twitter, @MADHard ha compartido el único material que reparten en la sede de la Calle Alemania: el tríptico que ha buzoneado el PP en la capital. A cinco días de las elecciones, no conocemos el programa del PP y no creo que lo conozcamos en los próximos tres días y medio de campaña. Se creen tan dueños del cortijo y van tan sobrados que ya no tienen ni la decencia de publicar un programa político que les comprometa, minimamente, con los ciudadanos. Lo peor es que volverán a ganar de calle.

ACTUALIZACIÓN 01/06: El PP publicó su programa el 19 de Mayo, a 72 horas de las elecciones.

7 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Ávila, Política

“Haciendo ciudad” El programa del PP para las elecciones municipales en Ávila

Si usted está siguiendo con atención el desarrollo de la campaña electoral o si simplemente no ha podido evitar darse de bruces con ella, se habrá dado cuenta de que los candidatos, sean cuales sean sus siglas, coinciden en un par de puntos según su posición respecto al poder. Si el candidato al que usted escucha está en la oposición, el mantra de su campaña es el cambio y la austeridad. Si el candidato es el actual Alcalde o Presidente de una Comunidad Autónoma, su discurso gira en torno a la experiencia, a la capacidad de gestión y a un argumento de peso “podríamos estar peor si gobernaran los otros”. Los medios de comunicación repiten una y otra vez las mismas consignas en clave autonómica o municipal mientras intercalan mensajes de política nacional como la situación de Bildu, el apocalipsis económico o el caso Faisán, este último en afortunado retroceso.

 Hagamos una prueba. En Extremadura, la campaña autonómica del PP se centra en el cambio y la austeridad. En Extremadura, para quien no lo sepa, gobierna el PSOE desde hace 30 años. En todos los discursos del cándidato Monago aparece la palabra “cambio”, en todos sus discursos habla de la necesidad de cambio, de hacer las cosas de otra forma. En Badajoz, ciudad más grande de Extremadura, gobierna el PP desde hace 16 años. Para el PP, aquí, evidentemente, no existe esa necesidad de cambio ni de austeridad. El Ayuntamiento hace todo estupendamente, desde la onerosa privatización de la limpieza, hasta el aparcamiento de Conquistadores y evidentemente no se necesita nada de austeridad porque las cuentas están de rechupete y dan para liberar a tropecientos concejales. Por si alguien lo dudaba, si gobernasen los otros estaríamos peor.

 Más allá de las proclamas incendiarias y vacías lanzadas para los más fieles, los partidos políticos tienen la sana costumbre de redactar un conjunto de propuestas, líneas de actuación e intenciones, que solemos llamar “programas electorales”. Aunque ustedes no lo crean, sí, se sigue haciendo.

 Bueno, en realidad no todos mantienen esa norma no escrita: el PP de Ávila, a diez días de las elecciones, todavía no ha publicado su programa electoral. Me he puesto en contacto con ellos para que me lo remitan, pero todavía no me han respondido. En su web tan solo podemos acceder a un documento (aquí en pdf) en el que hacen balance de su acción de gobierno durante la pasada legislatura. Son 76 páginas, así que os voy a hacer un resumen rápido. El Alcalde, con un poquito de ayuda de la Junta, lo ha hecho todo bien, a pesar de Zapatero, y para demostrarlo se ha hecho un montón de fotos. No es un análisis sesgado por mi ideología, os lo aseguro. Zapatero es mentado en el primer párrafo del documento – horriblemente escrito, por cierto – para recordarnos que la culpa de todo es suya y que el Ayuntamiento ha hecho frente a la crisis como buenamente ha podido. Desde mi exilio económico le doy las gracias al Alcalde.

Tras meterse con Zapatero, y fotografía del Rey mediante, pasa a enumerar todas las obras que se han acometido en la ciudad en los últimos años. Como es una enumeración, no profundiza en aspectos que podrían ser interesantes para los abulenses, como conocer quien ponía el dinero para las obras, si han servido para algo o cúal es su estado actual. Son unos pocos parrafos, a modo de introducción, que dan paso a la explicación “en profundidad”: unas cuantas líneas de texto lo más generales posibles (la palabra más repetida es “medidas”) y un montón de fotos (el Alcalde sonriendo, el Alcalde mirando al futuro, el Alcalde dando la mano, el Alcalde montando en autobus, el Alcalde haciendo ejercicio, el Alcalde con las manos en los bolsillos). Especialmente memorable la sección “Antes y Después”, sobre todo porque nos permite entender parte de la política urbanística del PP: están llenando la ciudad de descampados para poder fotografiarlos.

 A pesar de no contar con el programa electoral del PP, sabemos, porque lo ha dicho el Alcalde, que tienen 315 propuestas y que su programa es “realista, comprometido, austero, abierto, adaptable, transparente, de todos, fiel, factible y moderno”. Como decía en el otro día en Twitter @Avilaencastilla, puedes leer este tipo de cosas de dos formas: teniendo o no teniendo en cuenta que lleva 8 años gobernando. Si el objetivo de las medidas que incluye el programa fantasma del PP y del Alcalde es conseguir una Administración “eficiente, transparente y de calidad” ¿Qué cojones tenemos ahora? Os lo voy a contar: un Ayuntamiento que hace aguas (perdonad por el chiste malo, pero no he podido resistirlo), con serios problemas de liquidez y embarcado en proyectos absurdos.

 Hace cuatro años, el Alcalde prometió que esta legislatura que se cierra iba a ser la de los aparcamientos. Por fortuna, no ha cumplido su palabra y no tenemos que lamentarnos en exceso por el subsuelo de la ciudad, aunque sí tenemos que hacerlo por otras cosas. Seguramente fue un olvido, pero el Alcalde no comentó hace cuatro, u ocho años, lo mismo da, que su objetivo era destruir la fisonomía de la ciudad y asfaltar y urbanizar todo el campo disponible en los alrededores del nucleo urbano. La imagen que falta en su álbum de fotos electoral es la de las miles de viviendas vacías que se han construido en los últimos años, la de las calles desiertas, la de las avenidas cerradas, las de las vallas caídas en medio de ninguna parte. La ciudad que deja el PP no es la ciudad accesible, moderna y humana que intenta vendernos el PP; el legado del Alcalde es la ciudad que se abre más allá de la Plaza de Toros y del Adolfo Suárez, el monumento a la Burbuja que ha levantado al otro lado del Río Chico. Por si fuera poco, el drama urbano abulense tiene un nuevo capítulo en ciernes.

 ¿Ustedes creen que necesitamos el programa electoral del PP para saber cual es su proyecto de ciudad? Quizá no sean capaces de poner negro sobre blanco sus medidas, pero llevan años poniendo, ladrillo a ladrillo, sus ideas en práctica.

 ¿Se merecen otra oportunidad? ¿Podemos confiar?

PS: Podéis seguir votando en la Porra para las elecciones. Si queréis apostar por el Ayto. de Ávila podeis hacerlo en Trapseia.

ACTUALIZACIÓN 01/06: El PP hizo publico su programa el 19 de MAyo, solo 72 horas antes de las elecciones

1 comentario

Archivado bajo Actualidad, Ávila, Badajoz, Política