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Ave Monagvs

Ayer, a las siete de la tarde, en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (MNAR) fue la boda… perdón… la coronación… perdón otra vez… la proclamación de J.A. Monago como presidente de la Junta de Extremadura. El primer Presidente de Extremadura del Partido Popular, que gobernará en minoría gracias a la abstención de los tres diputados de IU. Ayer, en el fondo por fortuna, acabó el sainete político que comenzó la misma noche de las elecciones y que parecía destinado a no acabar nunca.

El espectáculo de ayer fue vergonzoso. 1100 invitados, una escenografía grandilocuente, megalómana, innecesaria, impropia de los tiempos y de las promesas electorales (austeridad, eficiencia, fuera lujos) que llevaron al PP hasta la presidencia. El acto lo cerró Monago con un discurso vacío, sin prosa y sin verso, con un invitado de excepción en primera fila, el presidente saliente, Guillermo Fernández Vara, que tuvo que soportar que Monago, vigilado por Augusto, dibujara en su discurso una comunidad asfixiada por una Junta intervencionista, caciquil e ineficaz.

Monago prometió liberar a Extremadura del Leviatán de la Junta. Prometió libertad, como si él fuese un liberador y saliésemos de años de dictadura. No sé dónde habrá estado metido Monago los últimos 30 años, pero me temo que llega tarde a ese papel de héroe clásico que le viene grande. No digo que no vaya a ser un buen presidente, por el bien de todos esperemos que así sea, lo que quiere decir es que, creyéndose clave de un supuesto momento histórico, se ha lanzado con la bandera y un pecho al aire a guiar al pueblo. Señor Presidente, esto no es un óleo de Delacroix ni la Francia revolucionaria, y la Junta, aunque usted no lo crea, no es ningún monstruo.

Entre los asistentes, como digo, estaba el anterior presidente, Fernández Vara, y su antecesor, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. En una reciente entrevista, Ibarra acusaba a su delfín de haberse acercado en exceso al PP durante la última legislatura para llegar a acuerdos, maquillando de esta forma las diferencias entre PP y PSOE. No creo que esa sea la clave que explique porque el PSOE perdió las pasadas elecciones en Extremadura. El PSOE se ha dejado un porcentaje muy parecido de votos en toda España, desgastado por una crisis económica contra la que reaccionó tarde después de negarla durante meses. La crisis ha hundido al PSOE en toda España y en Extremadura, años de rencillas personales con IU, le han rematado.

Quienes no asistieron a la coronación… perdón… proclamación de Monago fueron los diputados de IU, ocupados, adujeron, en tareas internas y asambleas locales. La actuación de IU en Extremadura desde el pasado 22 de Mayo figurará en los manuales políticos como el ejemplo más claro de cómo se puede desperdiciar una posición ventajosa. IU volvía a la asamblea por la puerta grande: con tres diputados era la clave para formar gobierno. Podía haber pedido lo que quisiera al PSOE y en lugar de eso, asaltada su ejecutiva por las dudas, se embarcó en un proceso de división interna que la conduce al suicidio electoral y organizativo. IU tiene cerca de 2000 afiliados en Extremadura y ha recibido 37.000 votos. Hace 4 años, con un número de afiliados similar, no entró en la asamblea. ¿Tiene tres diputados gracias a sus afiliados o a sus votantes? ¿La organización se debe solo a sus afiliados? Votar con las entrañas, inundadas de bilis por años de desencuentros con el PSOE en los pueblos de Extremadura (las asambleas de las ciudades querían apoyar al PSOE), les perjudicará en las próximas elecciones. Yo no soy votante de IU, pero en este blog ya hablaron algunos de sus votantes.

Ayer inauguramos una etapa que presumo breve. Dentro de un año, Monago puede convocar elecciones y creo que lo hará. Es una oportunidad única para ganar con mayoría absoluta y dejar atrás el pesado lastre de una asamblea en la que la oposición podría pactar para hacerle imposible gobernar e incluso plantear una moción de censura.

Si todo sale como supongo, dentro de un año Monago y Vara volverán a verse las caras en las urnas. El PSOE tiene un año para convertir en anécdota el paso del PP por la Junta. Esperemos que no les de tiempo a destrozar nada, aunque ayer su presencia en el MNAR dejaba claro por dónde van a ir los tiros.

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Yo voté a IU en Extremadura

Colaboración de @su_yeltes.

Parece que mi voz no se oye. Con este sistema electoral, mi voto vale o cuenta menos que el del vecino que apoya a uno de los dos partidos más votados. Eso ya lo sabía. Para colmo, ahora sé que en las últimas elecciones he votado a la derecha, o permitido con mi voto que ella gobierne. Es inconcebible que el voto de una persona a la que insulta esa derecha llamandola “roja” sirva para esto.

Me llaman “roja”, sí, y estoy orgullosa de ello. Orgullosa de estar a favor de una ideología que implica luchar por la igualdad (entre sexos, entre personas de diferente origen y raza, entre personas con diferente orientación sexual),  por el estado del bienestar (educación, sanidad, pensiones, salidas de los impuestos pagamos todos), por un estado con libertades políticas y sociales (derecho al aborto y a una educación afectivo-sexual, a un Estado laico que no me imponga una moral), implicado en el cuidado de su medio ambiente, etc. En definitiva, orgullosa por querer vivir en una sociedad menos guiada por el capitalismo salvaje y más basada en valores y en personas.

Sí, yo aún veo el mundo en esa vieja clave derecha-izquierda. Está la derecha oficial, el PP y sus alrededores, y está la derecha que no sé si por imposición de Europa, de los mercados, o por que simplemente cree que le beneficia realizar esas reformas, ha acabado por desprestigiar la historia de su partido. Mi voto no fue para el PP, la derecha oficial, ni para ninguno de esos grupúsculos desorientados postfalangistas, pero acabó en su saco. Y es que hoy, una votante de Izquierda Unida, creyente y fiel a los valores que se supone que defendía el partido y que nunca ha sido tentada por el voto útil, se siente defraudada. Después de esto, no sé si ya podría decir “este es mi partido”. Me parece mal venderse al PSOE, claro, no tenemos que ser la muleta de nadie, pero en este caso no era venderse, era hacerse con una parte del poder, era tener la llave 4 años. El tiempo suficiente para poner en práctica nuestras políticas, para demostrar que funcionan y hacerse con más votos. En definitiva, el tiempo necesario para convencer a los votantes de que existe una alternativa, nosotros, y para estar al mando de una comunidad que necesita un impulso urgentemente. Un impulso de izquierdas.

Y ante esta nueva situación ¿qué va a hace IU? Dejar gobernar al PP, pero ¿va a apoyarle es sus medidas?. Entonces… ¿Van a bloquear la Asamblea y mantenerla cerrada por derribo durante los próximos cuatro años? O incluso mejor, ¿van a darle tiempo al PP para que gane a nivel nacional y pueda así conseguir en Extremadura una holgada mayoría a costa del PSOE y por supuesto, de IU? ¡Qué me digan cual es el plan! ¡Qué me digan qué porque han hecho lo que han hecho con mi voto!

El 14 de Junio, la Comisión Ejecutiva Federal proponía abrir expedientes a todos estos impresentables que han vendido mi voto y me parece correcto, aunque dudo que lo haga con los tres diputados autonómicos. Yo he votado al PARTIDO, a IU, y si Escobar o la dirección regional quiere hacer una política distinta a la de mi partido que se presenten ellos solos. Hasta que yo no tenga la oportunidad de elegir diréctamente a mi representante dentro de una lista, que nadie se crea un Dios al que le llueven los votos del cielo y que acate las decisiones del partido, aquel “ni por activa, ni por pasiva dejaremos gobernar a la derecha”.

La verdad es que no sé en que Comunidad Autónoma estaré en las próximas elecciones, pero si sé que si sigo en Extremadura no volverán a regalar mi voto a la derecha.

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El AVE, Ávila y Extremadura

Por razones que no vienen al caso, el pasado fin de semana recorrí algo más de mil kilómetros de la mano de RENFE. En concreto, desde Badajoz hasta Ávila y vuelta, previo transbordo en Madrid, capital de las Españas. Casualmente, el AVE es un tema de conversación habitual entre los usuarios de tren en ambas regiones.

En Extremadura, el AVE es una promesa brillante, el fin del aislamiento, un sueño de un futuro más prospero que parece que nunca va a llegar. Ahí están las obras en algunos tramos, o la licitación del proyecto, pero sobre el trazado pende la espada de Damocles de los recortes portugueses. ¿El AVE va a Extremadura o a Lisboa? ¿Tiene sentido un AVE a Extremadura si el tren se tiene que dar la vuelta en la frontera? A los políticos catalanes no parece convencerles mucho el proyecto y aunque en Extremadura, oficialmente, todos los políticos reman en la misma dirección, hay signos preocupantes. El otro día, el Alcalde de Badajoz, firme defensor del proyecto, declaraba que ahora mismo no es lo más importante. ¿Anticipo quizá de un cambio de postura de su partido después de tomar la Moncloa? Veremos

En Ávila la situación es distinta. Allí, la conexión de la ciudad con la linea de Alta Velocidad, tiene tintes más reivindicativos y, si me lo permiten, identitarios. Ávila se ve apartada injustamente de un camino de progreso que parece llegar a todas las ciudades menos a ella. El varapalo que supuso para los abulenses ver como la nueva línea Madrid-Valladolid se iba por Segovia aún no se ha olvidado. Ese cierto resentimiento, unido a la situación económica de la ciudad y de la provincia, y aderezado con unas gotas de politización oportunista, ha movilizado y moviliza a un coro heterogéneo de voces a favor de una conexión de la ciudad con la Alta Velocidad, sea como sea.

En ambos casos, la población está mayoritariamente convencida de la necesidad de esa conexión, pero ¿es igualmente necesaria? ¿Es igualmente viable? Ahora es cuando me van a llover palos, porque sé que mi opinión es muy minoritaria en la ciudad amurallada y todos los partidos apuestan por la conexión. El AVE en Extremadura es necesario e inaplazable, el AVE (o sucedáneos) en Ávila no es necesario para el futuro de la ciudad y dudo que sea la mejor opción. Me explico.

Extremadura es una región tradicionalmente marginada, alejada política y geográficamente de los polos de poder, con un peso específico bajo a nivel nacional y con un déficit histórico de infraestructuras e inversión pública. No es que Extremadura esté mal comunicada con Madrid, no es madricentrismo de lo que hablamos; Extremadura está mal comunicada, a secas. Si eres fan del transporte público, como me pasa a mi, no te plantees seriamente vivir en Extremadura o terminarás, como he terminado yo, curioseando en los folletos de los concesionarios para ver si puedes permitirte una tartana de segunda mano. No es Madrid; es Sevilla, es Cordoba, es Huelva, es Portugal, es el resto de las ciudades extremeñas. Si tienes alguna duda, ármate de valor, entra en la web de Renfe y consulta los horarios de los trenes que salen de Badajoz. No, no es cosa de tu navegador. Eso son todos los trenes que salen de la ciudad. ¡Y qué trenes! El mismo trazado de vía única que recorrían las locomotoras de vapor a un ritmo parecido (6 horas, o más, para recorrer 400 kilómetros. Una velocidad media brutal) El AVE, en Extremadura, es una necesidad.

Ávila está a 115 kilómetros de Madrid, a 120 de Valladolid, a 65 de Segovia y a 100 kilometros de Salamanca. La ciudad está conectada con las ciudades de su entorno con carreteras y vias rápidas en buenas condiciones, y cuenta con abundantes conexiones por autobús y servicio de ferrocarril lento pero hasta el momento regular con Madrid, Valladolid y Salamanca. Además, los aeropuertos de Madrid, Valladolid, e incluso Salamanca, están a menos de hora y media de la capital. ¿Es necesario que el Estado se gaste miles de millones de euros en conectar Ávila con Madrid a traves de Segovia? ¿Cuanto tiempo se va a ahorrar y cuanto nos va a costar ese ahorro? ¿Es rentable? Es practicamente imposible que un tren salga de Ávila y llegue a Madrid, pasando por Segovia, en menos de 55-60 minutos. Ahora, el trayecto se cubre en 85-90 minutos parando en Villalba. ¿Merece la pena? ¿Estarán dispuestos los abulenses a pagar 18 o 20 euros por un viaje que ahora cuesta 10 euros y que solo les permite ahorrarse, en el mejor de los casos media hora?

Yo, como abulense, pero también como usuario de la linea y defensor de los transportes públicos, no creo que el Estado deba construir una conexión de Alta Velocidad entre Ávila y Segovia. Cojamos la mitad del dinero e invirtámoslo en mejorar el trazado de la línea Madrid – Hendaya. El trazado es una patata, compartido con la red de cercanías de Madrid y con tráfico de mercancias, sí, y es caro mejorarla; pero no creo que sea imposible rebajar en 15 o 20 minutos el tiempo de viaje si se invierte en la línea un porcentaje del dinero previsto para la conexión con Segovia. Lo mismo digo para la línea Ávila-Salamanca (una segunda vía, electrificar…) o el tramo de la Madrid-Hendaya entre Ávila y Valladolid. Un par de puentes para cortar curvas infinitas, una tercera vía, mejoras en los tuneles, etc. Yo quiero ir a Madrid desde Ávila en tren, tardando menos tiempo que ahora, con servicios frecuentes, y no creo que la solución para eso sea el AVE o sus sucedáneos, como no creo que el AVE sea una varita mágica que va reflotar la economía abulense (más bien diría que lo contrario). Una conexión de alta velocidad entre Ávila y Madrid solo tendría sentido si fuese más allá, hasta Salamanca y hacia Oporto. Si la línea muere en Ávila, no la necesitamos.

Apostemos por el tren, sí, pero con cabeza.

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La dudas de IU en Extremadura.

Primero el contexto. El pasado 22 de Mayo, en medio de la debacle general del PSOE en toda España, Extremadura aparecía como el único lugar donde los socialistas habían salvado los muebles. Sí, habían perdido la mayoría absoluta, ocho diputados y el 10% de los votos (más de 63.000), y sí, el PP había ganado las elecciones; pero presuponían que el apoyo de IU les permitiría mantener el poder en la Junta.

El acuerdo PSOE-IU parecía lógico, pero no todos opinaban lo mismo. Desde el primer momento, Pedro Escobar, candidato a la Presidencia de la Junta por IU y coordinador regional de la formación en Extremadura manifestó que permitir el cambio, es decir, no pactar con el PSOE y permitir al PP gobernar en minoría, sería positivo, ya que eso “renovaría toda la capa intermedia de cargos de designación directa en la Junta; mucha gente nos lo dice, nos han votado para que corra el aire fresco por todos los pasillos y ventanillas, eso es bueno para la democracia” Esa declaración chocaba frontalmente contra el mensaje que el Coordinador Federal de IU, Cayo Lara, había lanzado a lo largo de toda la campaña y que repitió la misma noche electoral: “IU no dejaría gobernar al PP ni por activa, ni por pasiva”

Las diferencias en el seno de IU llegaron hasta el Consejo Político Regional de la formación que optó, supongo que para enfado de la dirección de Madrid, por dar voz a los militantes y simpatizantes a través de asambleas locales en las que se debatiera qué postura tenían que tomar los tres diputados conseguidos por IU en la Asamblea Regional. Los resultados de estas consultas no serían vinculantes, con lo que la dirección tendría la última palabra. Estas asambleas se han venido realizando a lo largo de los últimos días y es difícil saber qué esta sucediendo. Si hacemos caso a algunos políticos del PP, el diputado Floriano anoche mismo en el Canal24Horas, las asambleas apoyarían mayoritariamente dejar gobernar al PP. Según algunas fuentes socialistas, las asambleas estarían a favor de apoyar la investidura de Fernández Vara. Según Twitter, las cosas no estarían nada claras. En las últimas horas, la formación ha anunciado que no se pronunciará hasta después de constituirse la Asamblea, cosa que sucederá el 21 de Junio.  Además, en una entrevista, Escobar ha afirmado que escucharan a la Dirección Federal antes de tomar una decisión. Autonomía compartida, lo llama Cayo Lara

Y ahora un poco de opinión. En esa misma entrevista, Escobar reconoce que los resultados han supuesto a IU más quebraderos de cabeza que alegrías. Están en una posición incómoda e imprevista. IU esperaba el ascenso del PP, pero nunca atisbaron en las encuestas que ese ascenso pusiese en peligro la victoria socialista. Ese error de cálculo ha descolocado a la formación que desde las elecciones no sabe como enfríar la patata caliente que tienen entre las manos. Y esto no es una suposición mía, Escobar, en una noticia difundida por Europa Press a principios de Mayo afirmaba que una victoria del PP no iba a ocurrir “Es un marco que no contemplamos, nos parece que el PP no va a ganar, es posible que recorte distancias…” Si se diese, continúa “tendría entonces que reunirse con el Consejo Regional de IU para ver qué se hace”

Están perdidos, sin hoja de ruta, y ahora la formación se debate entre hacer caso a aquellos que quieren apear al PSOE del poder para hacerles pagar por años de desprecio, prepotencia y superioridad; y los que creen que una formación de izquierdas no puede permitir que gobierne el PP, aunque en algunos municipios extremeños parecen más dispuestos a lo primero que a lo segundo. Mi humilde opinión es que hagan lo que hagan el panorama es sombrío para IU. Si apoyan al PSOE, el sector de IU que ve al PSOE como un partido de derechas con piel de obrero, puede no perdonarlo nunca. Si permite al PP gobernar, buena parte de sus votantes se sentirán defraudados porque sus votos de izquierdas permitirán un gobierno de derechas.

En mi humilde opinión, lo único que puede hacer IU es minimizar los daños e intentar aprovechar en lo posible la situación y creo que eso pasa por apoyar al PSOE. Si decide apoyar al PP dejaría la Comunidad en manos de un gobierno en minoría, enfrentado a una Asamblea en teoría claramente opuesta a sus propuestas. Esto equivaldría a paralizar la actividad legislativa de la Comunidad y a dificultar el Gobierno de la misma. En estas condiciones, lo más lógico es que el PP optase por disolver la cámara y convocar nuevas elecciones esperando que el impulso electoral del PP nacional les diese el diputado que les falta para la mayoría absoluta. En esa situación, IU pasaría de tener la llave de la gobernabilidad a no ser nadie en la Asamblea y habría servido, en bandeja de plata, la mayoría absoluta al PP.

 La opción contraria, apoyar al PSOE, le permitiría influir en la acción de Gobierno. IU dice querer hacer políticas de izquierda y la política se hace, le guste o no al sector de la coalición menos dispuesto a pactar con el PSOE, desde el gobierno. Para hacer políticas de izquierdas, objetivo último de Escobar, hay que mandar y punto, lo demás son berrinches y pataletas.

 Si IU quiere gobernar, tomar decisiones, influir en la vida de la comunidad tiene una oportunidad de oro. Si lo hace bien, si influye, si aporta, si consigue virar las políticas del PSOE hacia la izquierda, tendrá algo que vender a sus militantes, simpatizantes y votantes y podrá demostrar a los contrarios al acuerdo resultados concretos.

 Si opta por vengarse del PSOE puede que en las próximas elecciones vuelva a caer por debajo del límite del 5% de los votos que marca la Ley electoral. La venganza se sirve fría, sí, pero más frío hace fuera de las asambleas y parlamentos

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“Haciendo ciudad” El programa del PP para las elecciones municipales en Ávila

Si usted está siguiendo con atención el desarrollo de la campaña electoral o si simplemente no ha podido evitar darse de bruces con ella, se habrá dado cuenta de que los candidatos, sean cuales sean sus siglas, coinciden en un par de puntos según su posición respecto al poder. Si el candidato al que usted escucha está en la oposición, el mantra de su campaña es el cambio y la austeridad. Si el candidato es el actual Alcalde o Presidente de una Comunidad Autónoma, su discurso gira en torno a la experiencia, a la capacidad de gestión y a un argumento de peso “podríamos estar peor si gobernaran los otros”. Los medios de comunicación repiten una y otra vez las mismas consignas en clave autonómica o municipal mientras intercalan mensajes de política nacional como la situación de Bildu, el apocalipsis económico o el caso Faisán, este último en afortunado retroceso.

 Hagamos una prueba. En Extremadura, la campaña autonómica del PP se centra en el cambio y la austeridad. En Extremadura, para quien no lo sepa, gobierna el PSOE desde hace 30 años. En todos los discursos del cándidato Monago aparece la palabra “cambio”, en todos sus discursos habla de la necesidad de cambio, de hacer las cosas de otra forma. En Badajoz, ciudad más grande de Extremadura, gobierna el PP desde hace 16 años. Para el PP, aquí, evidentemente, no existe esa necesidad de cambio ni de austeridad. El Ayuntamiento hace todo estupendamente, desde la onerosa privatización de la limpieza, hasta el aparcamiento de Conquistadores y evidentemente no se necesita nada de austeridad porque las cuentas están de rechupete y dan para liberar a tropecientos concejales. Por si alguien lo dudaba, si gobernasen los otros estaríamos peor.

 Más allá de las proclamas incendiarias y vacías lanzadas para los más fieles, los partidos políticos tienen la sana costumbre de redactar un conjunto de propuestas, líneas de actuación e intenciones, que solemos llamar “programas electorales”. Aunque ustedes no lo crean, sí, se sigue haciendo.

 Bueno, en realidad no todos mantienen esa norma no escrita: el PP de Ávila, a diez días de las elecciones, todavía no ha publicado su programa electoral. Me he puesto en contacto con ellos para que me lo remitan, pero todavía no me han respondido. En su web tan solo podemos acceder a un documento (aquí en pdf) en el que hacen balance de su acción de gobierno durante la pasada legislatura. Son 76 páginas, así que os voy a hacer un resumen rápido. El Alcalde, con un poquito de ayuda de la Junta, lo ha hecho todo bien, a pesar de Zapatero, y para demostrarlo se ha hecho un montón de fotos. No es un análisis sesgado por mi ideología, os lo aseguro. Zapatero es mentado en el primer párrafo del documento – horriblemente escrito, por cierto – para recordarnos que la culpa de todo es suya y que el Ayuntamiento ha hecho frente a la crisis como buenamente ha podido. Desde mi exilio económico le doy las gracias al Alcalde.

Tras meterse con Zapatero, y fotografía del Rey mediante, pasa a enumerar todas las obras que se han acometido en la ciudad en los últimos años. Como es una enumeración, no profundiza en aspectos que podrían ser interesantes para los abulenses, como conocer quien ponía el dinero para las obras, si han servido para algo o cúal es su estado actual. Son unos pocos parrafos, a modo de introducción, que dan paso a la explicación “en profundidad”: unas cuantas líneas de texto lo más generales posibles (la palabra más repetida es “medidas”) y un montón de fotos (el Alcalde sonriendo, el Alcalde mirando al futuro, el Alcalde dando la mano, el Alcalde montando en autobus, el Alcalde haciendo ejercicio, el Alcalde con las manos en los bolsillos). Especialmente memorable la sección “Antes y Después”, sobre todo porque nos permite entender parte de la política urbanística del PP: están llenando la ciudad de descampados para poder fotografiarlos.

 A pesar de no contar con el programa electoral del PP, sabemos, porque lo ha dicho el Alcalde, que tienen 315 propuestas y que su programa es “realista, comprometido, austero, abierto, adaptable, transparente, de todos, fiel, factible y moderno”. Como decía en el otro día en Twitter @Avilaencastilla, puedes leer este tipo de cosas de dos formas: teniendo o no teniendo en cuenta que lleva 8 años gobernando. Si el objetivo de las medidas que incluye el programa fantasma del PP y del Alcalde es conseguir una Administración “eficiente, transparente y de calidad” ¿Qué cojones tenemos ahora? Os lo voy a contar: un Ayuntamiento que hace aguas (perdonad por el chiste malo, pero no he podido resistirlo), con serios problemas de liquidez y embarcado en proyectos absurdos.

 Hace cuatro años, el Alcalde prometió que esta legislatura que se cierra iba a ser la de los aparcamientos. Por fortuna, no ha cumplido su palabra y no tenemos que lamentarnos en exceso por el subsuelo de la ciudad, aunque sí tenemos que hacerlo por otras cosas. Seguramente fue un olvido, pero el Alcalde no comentó hace cuatro, u ocho años, lo mismo da, que su objetivo era destruir la fisonomía de la ciudad y asfaltar y urbanizar todo el campo disponible en los alrededores del nucleo urbano. La imagen que falta en su álbum de fotos electoral es la de las miles de viviendas vacías que se han construido en los últimos años, la de las calles desiertas, la de las avenidas cerradas, las de las vallas caídas en medio de ninguna parte. La ciudad que deja el PP no es la ciudad accesible, moderna y humana que intenta vendernos el PP; el legado del Alcalde es la ciudad que se abre más allá de la Plaza de Toros y del Adolfo Suárez, el monumento a la Burbuja que ha levantado al otro lado del Río Chico. Por si fuera poco, el drama urbano abulense tiene un nuevo capítulo en ciernes.

 ¿Ustedes creen que necesitamos el programa electoral del PP para saber cual es su proyecto de ciudad? Quizá no sean capaces de poner negro sobre blanco sus medidas, pero llevan años poniendo, ladrillo a ladrillo, sus ideas en práctica.

 ¿Se merecen otra oportunidad? ¿Podemos confiar?

PS: Podéis seguir votando en la Porra para las elecciones. Si queréis apostar por el Ayto. de Ávila podeis hacerlo en Trapseia.

ACTUALIZACIÓN 01/06: El PP hizo publico su programa el 19 de MAyo, solo 72 horas antes de las elecciones

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Chonis y periodistas

Esta mañana he estado en un Centro Médico para una consulta con un especialista. Tranquilos, estoy sano. Era tan solo la típica cita médica a la que las personas de raza aria, es decir, de piel lechosa, tenemos que acudir periódicamente cuando vivimos tan cerca del ecuador. Aunque pueda parecerlo por la introducción, este post no trata sobre la sanidad pública, el repago, el “modelo Alzira”, ni nada que se le parezca.

La sala de espera de un centro médico es, en la actualidad aunque cada vez menos, un lugar donde, en cierta medida, desaparecen las diferencias sociales. Hay una lista, un orden, que no entiende de cuentas bancarias y las sillas de plástico son igual de incómodas para todos. Esto posibilita que se den situaciones como la que he vivido esta mañana, sentado en una de esas incómodas sillas de plástico blanco, mientras esperaba mi turno. A mi derecha, un periodista de impecable indumentaria: gafas de pasta, pelo largo, liso, arreglado; camiseta de Pedro del Hierro, zapatos castellanos y cinturón de cuero con incrustraciones rojigualdas. A mi izquierda, dos chonis, de las de toda la vida, de unos 15 o 16 años.

LAs chonis de mi derecha hablaban entre ellas. La fiesta, la ropa del Berska, el Chori (un tipo gordo, feo y nazi que tiene el teléfono de la rubia), el precio de las extensiones de pelo natural, etc. Lo típico y tópico. Un breve inciso sobre esto: no creo en la llamada generación ni-ni. Hay jovenes que ni estudian, ni trabajan, cierto; pero también hay muchos que estudian, muchos que trabajan (o lo intentan) y muchos que estudian y trabajan. Si hay jovenes que no quieren estudiar y que no quieren trabajar es porque saben que la sociedad les recibe con los brazos abiertos. Hoy en día, en España, son los favoritos de la sociedad. Jovenes sin responsabilidades que viven bien del dinero de sus familias. De la misma manera que la sociedad protege a los vagos, los estafadores, los políticos corruptos o los famosos de medio pelo. Qué les depara el futuro es otro tema, pero si ahora viven bien ¿para qué cambiar? Si la sociedad se lo consiente ¿Qué más da? Si la sociedad no les da alternativas y favorece su modus vivendi ¿por qué dejar de disfrutar el momento?

Pero ese, como decía, es otro tema. Lo vital de esta reflexión es la conversación que mantenía por el móvil el periodista de mi derecha. Aclaración: si no digo su nombre no es por mantener su intimidad, es simplemente porque no le conozco. Lo siento, no conozco la cara de todos los periodistas de esta ciudad. ¿Y cómo sé que era periodista? Basicamente porque hablaba de “su programa”, “su tertulia”, “su medio” y por la siguiente frase “Ya sabes como es esto del periodismo”

Y ¿cómo es esto del periodismo? Pues les voy a contar de qué hablaba. El periodista llamaba a un político para invitarle a su tertulia. Sé que hablaba con un político porque le ha preguntado cuándo y dónde tenía esta noche la pegada de carteles. Desconozco con quien hablaba, pero eso es lo de menos. El periodista informaba al político de los temas a tratar en la tertulia para que se los preparara. Esto es feo, pero supongo que es habitual. El tema a tratar, en concreto, era el papel del ex-presidente Felipe González en la compleja situación de la refinería de Balboa. La palabra que ha empleado en varias ocasiones el periodista para definir la actuación del ex-presidente era “comisionista”. Por lo que se ve, es una palabra de moda.  Y ahora llega el punto clave de la conversación. El interlocutor debe preguntar si va a haber más gente en la tertulia-programa, a lo que el periodista contesta resuelto: “Sí, pero tranquilo. No les vamos a decir de qué vamos a hablar para que así no vengan preparados. Así se lo encuentran de sopetón y tú sacas unos puntos” El interlocutor debe dar las gracias por la astuta jugada del periodista y este le contesta: “No tienes que agradecerme nada, pero recuerda estas cosas en el futuro”

Seguramente sea cosa mía, que soy un purista, un demócrata trasnochado, un rojo y un ateo; pero creo que esto es pasarse la ética de su profesión por la bolsa escrotal ¿Es esto habitual? ¿Es ético? ¿Es lícito?

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El debate

Ayer, en el Palacio de Congresos Manuel Rojas Torres, se celebró el debate entre los candidatos a la Alcaldía de Badajoz organizado por el movimiento vecinal. En la sala Azul del centro, se dieron cita unas trescientas personas para escuchar las propuestas de los distintos partidos políticos a través de las personas que encabezan sus candidaturas: Celestino Vegas, candidato a Alcalde del PSOE; Manuel Sosa, de IU; y Juan Bejarano, de UPyD.

 No asistió, como él mismo había confirmado, el actual alcalde y candidato a la reelección por el PP, Miguel Ángel Celdrán. Su silla vacía acompañó durante las dos horas de debate al resto de los candidatos. Por desgracia, viene siendo habitual está actitud entre los miembros del PP ante la posibilidad de debatir y de confrontar propuestas con otros políticos o frente a los ciudadanos. Supongo que es parte de esa estrategia diseñada por los gurus del PP nacional para Rajoy: no mojarse, no hablar, no exponerse, no arriesgar. Cuando tienes la victoria en tus manos cuanto menos te muevas, cuanto menos hables, mejor. Él mismo, con la “sinceridad” que le caracteriza, lo afirmó antes del debate: “No gano nada” ¿Y los ciudadanos?

 El Alcalde de Badajoz goza de una amplia mayoría que la situación económica actual no va, precisamente, a minar y, salvo hecatombe, tiene asegurada la reelección. Si yo fuera parte de su equipo, le pagaría unas vacaciones en el Caribe de mi propio bolsillo hasta el día de las elecciones. Primero, porque tiene las elecciones ganadas y, segundo, porque el mayor escollo para la victoria del PP es el Alcalde de Badajoz, famoso en toda la península por sus desgraciadas declaraciones homófobas, una más de sus habituales salidas de tono en ruedas de prensa y actos oficiales.

 Los otros tres candidatos, moderados por Francisco Olivares, presidente del Ateneo, debatieron de manera cordial, no hubo ningún espectaculo dantesco como temía el Alcalde, sobre diferentes temas de actualidad, aunque, en mi humilde opinión, el formato del debate era excesivamente estricto e impedía el intercambio de réplicas entre los candidatos.

 Vayamos por partes. Celestino Vegas, candidato del PSOE, fue el más formal, el más “institucional” de los tres. Personalmente, habría dejado la corbata en casa. Medidas y propuestas sensatas y razonables, sobre todo la necesaria descentralización de la administración municipal, quizá poco ambiciosas, pero la cartera no está para muchas alegrías. Firmaría todas las propuestas excepto una: el aparcamiento subterráneo junto a la muralla. (Nota para aquellos que no viven en Badajoz o alrededores: Sí, me persigue el binomio aparcamiento subterráneo – muralla) Patrimonialmente es una aberración y no creo que sea la solución a los graves problemas de movilidad de la ciudad. ¿Se soluciona el problema del tráfico en el centro poniendo otro aparcamiento en el centro? ¿Por qué no intentamos evitar que todo el mundo intente acceder al centro en su vehículo privado? Y otra cosa (al final firmo todas las propuestas menos una y media) ¿Una Fundación Municipal de Cultura? ¿Para qué? ¿Qué papel tendría entonces la Concejalía de Cultura? Si me aclaran su utilidad y me convencen, estoy dispuesto a ceder. Soy un blando.

 El candidato de UPyD, Juan Bejarano, mantuvo durante todo el debate una postura seria pero basada en un único punto: hay poco dinero y eso exige planificar bien cualquier movimiento. Es cierto, no voy a negarlo, pero que quieren que les diga, utilizar esa respuesta para cualquier cosa me lleva a pensar que se intenta ocultar, tras las responsabilidad y el ahorro, una absoluta falta de ideas y propuestas. Estas elecciones son una prueba de fuego para UPyD, un partido que tiene que dar el salto desde la política nacional a la municipal, donde el discurso no puede centrarse en el rechazo al nacionalismo, la moderación de la descentralización y la identidad nacional. En Badajoz, me temo, les ha pillado con el paso cambiado y tuvo que recurrir, en varias ocasiones al discurso nacional. Hasta pidió dos veces cambiar la ley electoral. (Ya que estoy, rechazar desde aquí las pintadas de su sede)

 Por último, IU y Manuel Sosa. Llegados a este punto, voy a ser sincero. A nivel municipal, las propuestas de IU son las más ambiciosas, originales y progresistas. Rechazo firme de la privatización de los servicios públicos, reforzar las políticas sociales para que dejen de ser entendidas como beneficencia decimonónica, presupuestos participativos, etc; pero creo que ni ellos mismos están seguros de cómo llevarlas adelante. Creo que tienen un discurso maravilloso para estar en la oposición, para hacer una crítica profunda sin ataduras ni cortapisas, pero creo que sería difícil poner en practica, hoy día, muchas de sus propuestas en una ciudad de 150.000 habitantes. No es que desconfié de sus capacidades, para nada, desconfió de la capacidad de los ciudadanos para co-gobernar directamente su ciudad. Sí, ya lo sé, es una afirmación muy triste y cobarde pero que le vamos a hacer, dije que iba a ser sincero.

 Por concluir, si yo tuviese la última palabra, el próximo Alcalde de Badajoz sería Celestino Vegas, y sí además de la última tuviese la ultimísima palabra, Manuel Sosa sería primer teniente de Alcalde.

 Si por mi fuera, los debates electorales frente a los ciudadanos, a ser posible difundidos por televisión, radio e Internet, serían obligatorios por ley a todos los niveles: elecciones locales, autonómicas y nacionales. Eso también es democracia, porque aunque algunos no ganen nada con ello, los ciudadanos ganamos.

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