Archivo de la etiqueta: paro

Estamos jodidos

Ayer, el gobierno, los principales sindicatos y las organizaciones empresariales llegaron a un acuerdo global que afecta a la reforma laboral, a la negociación colectiva y al sistema público de pensiones. Días atras, la Vicepresidenta y Ministra de Economia anunciaba la bancarización o estatalización de las Cajas de Ahorro. Antes, el Gobierno anunciaba la supresión del PRODI, la famosa ayuda de 426 a parados sin prestación y su posterior sustitución por ayudas de 350 euros sujetas a la realización de programas de formación. Unas semanas antes, el Gobierno anunciaba la privatización de la gestión de los aeropuertos y de una parte de las Loterias del Estado. Y todo esto después de aquel Mayo maldito que se llevó por delante al Zapatero que ganó las elecciones y que encumbró al Zapatero reformista del “cueste lo que cueste”.

Quizá tengan razón y no haya más opciones. Quizá estamos tan mal que cualquier sacrificio es poco para evitar nuestra caída a los abismos. Quizá no sean caprichos del capital y de sus acólitos y realmente todas estas medidas sean por nuestro bien. Quizá todos esos que se equivocaron y destruyeron su presente, nuestro presente y nuestro futuro, han visto definitivamente la luz, han releido los gráficos y hayan sido iluminados por la verdad. Quizá, ahora sí, vayamos por el buen camino. Sea por esto, porque esta es la única solución, o sea porque definitivamente los mercados han refundado a su antojo el Estado del Bienestar, estamos jodidos. ¡Parcelemos el Estado en cómodas porciones y vendamoselas al peor postor!

Estamos jodidos como ciudadanos, como “progresistas” (signifique esto lo que queramos que signifique) y como jóvenes. Estamos jodidos como ciudadanos porque nuestros representantes políticos y sindicales y el Estado no tienen apenas margen de maniobra. No voy a negar que tenemos parte de culpa en su misería. La política está plagada de personajes de dudosa capacidad, que legislan sin tener ni remoto conocimiento de la realidad que articulan, a los que nos empeñamos en votar año tras año, roben, estafen o se construyan mansiones con nuestro dinero. Esto último es especialmente grave. En el fondo, nos decimos, lo hacen por nuestro bien; o aún peor: nosotros también lo hacemos o lo haríamos si tuviésemos oportunidad. Por otra parte, nos hemos esforzado como ningún país para despojar a nuestros sindicatos de poder de negociación. Ellos tampoco se esfuerzan por lograr nuestro cariño, no seré yo quien los defienda, pero pensar que las huelgas, las protestas y la movilización son para idiotas es de nuestra propia cosecha. Lo del Estado es punto y aparte. Nos vanagloriamos de no pagar impuestos, de defraudar a Hacienda, mientras culpamos a Zapatero, ese liberticida, de todo porque desconocemos los principios más básicos del funcionamiento de nuestra democracia. Pensamos que implicarse es, con suerte, votar cada cuatro años y encima tenemos la mala suerte de que las elecciones caen siempre en domingo, justo el único día que tenemos para tocarnos los huevos, ir al campo, ver fútbol o pasar la resaca.

Estamos jodidos como “progresistas”, aunque dudo de que sea un encasillamiento válido. Estamos divididos, sin un discurso unificador y parecemos escasos de alternativas. Hemos dejado que se derrumbara el Estado del Bienestar que tanto nos había costado construir y encima parecemos los culpables. Es una sentencia ya vieja, pero cada día es más evidente que de la crisis del capitalismo salvaje solo va a salir fortalecido el capitalismo salvaje. ¿Dónde está la eliminación de los paraisos fiscales? ¿Dónde la refundación del capitalismo? ¿Dónde el impuesto a la gran Banca? ¿Dónde la economía social de mercado? ¿Dónde están las alternativas que se esperaban de nosotros? Siendo optimistas, hemos conseguido suavizar el golpe: no nos han roto las dos piernas, solo nos han partido la cara. ¡Viva nosotros!

Y estamos jodidos como jóvenes. No ya porque la reforma de las pensiones nos obligue a trabajar más para cobrar menos; lo verdaderamente difícil es trabajar. ¿Cómo cotizar durante 37 años si apenas podemos empalmar contratos temporales? Eso sí, los becarios de investigación pueden estar tranquilos: sumaran como máximo dos años de cotización por sus becas, aunque se pasen siendo becarios 6 u 8 años. ¡Así avanza la ciencia! ¡Que coticen ellos! Con un 43% de paro juvenil que Alemania ofrezca trabajo a nuestros titulados nos parece una gran noticia, aunque eso signifique regalarles el dinero que el Estado ha invertido en ellos. Nos parece también buena noticia que un grupo de violentos queme contenedores en la Puerta de Sol porque lo interpretamos como un altavoz del descontento juvenil. ¡Abajo el servicio de recogida de basuras! ¡Los contenedores de papel son instrumentos del capitalismo! Estamos jodidos porque hay muchos jóvenes sin formación, sin futuro y sin intereses y porque hay muchos jóvenes con formación y con intereses que son incapaces de movilizar o motivar a los otros jóvenes. Estamos jodidos porque los jóvenes no se sienten participes de los problemas de otros jóvenes, porque hay jóvenes que no piensan en que les sucederá dentro de 30 años o en lo que sucedió hace treinta años. Estamos jodidos porque muchos de nosotros nos quedaremos atrás, porque viviremos peor que nuestros padres y porque además tenemos que dar las gracias por todo ello. Estamos jodidos porque, nos guste o no, no tenemos forma de influir en nuestro destino ni en el de nuestro país. No seais ilusos ¿vais a manifestaros? ¿Y qué vais a pedir? ¿Dónde estabais en la última huelga? ¿Dónde en las últimas elecciones? ¿Dónde estais en las asambleas y en los partidos y en los sindicatos? Estamos en twitter, en Facebook, en blogs y redes sociales, pero los cambios aún se votan y se deciden en las calles y en el Parlamento.

Estamos jodidos, lo sabemos, no podemos hacer nada para cambiarlo ¿o sí?

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Economía, Política

Incierto se presenta…

Llevamos consumidos unos cuantos días de 2011 y el año nuevo se parece horrorosamente al año anterior. Tiene. incluso, un cierto parecido con el ya lejano 2009.

La economía parece seguir ahogada como un viejo Ford Fiesta del 82. La inflación cerró 2010 convertida en una nueva variable a tener en cuenta: una inflación alta con una economía que crece anémicamente es un escenario peligroso. El paro parece que nos da un respiro: es difícil seguir despidiendo gente. El paro bajó en diciembre y los datos mensuales están siendo sensiblemente mejores en términos absolutos a los de años anteriores, pero el año que cerramos hace pocos días ha dejado más de 170.000 nuevos parados en las colas del INEM (y de sus sustitutos regionales) Este año tiene que ser el del cambio de ciclo: ojalá acabemos el año con menos parados que 2010. Las bolsa española perdió el año pasado un 17% de su valor y también el contacto con la realidad. Las principales empresas ganan más dinero pero valen menos, arrastradas por el miedo a la deuda soberana. ¿De verdad Italia o Bélgica están mejor que España? Ah, claro, los 4 millones de parados (y los mercados, y los especuladores, y Merkel y Sarkozy) Nos cuesta más ganarnos la confianza de los mercados, hagamos lo que hagamos, reformemos lo que reformemos. ¿Habrá huelga general si el Gobierno se lanza a la reforma de las pensiones? Pronóstico personal: no cuenten con ello. Siempre nos quedará China, nuevo vecino rico al que recibimos con alegría.

2011 es el año de los viejos rockeros. Vuelve Cascos, como Don Pelayo, y con el arrastra a sus más fieles seguidores. ¿Volverán otros? ¿Volverá Acebes? ¿Volverá Zaplana? ¿Volverá Arenas? Ah, no, este último, como Rajoy, no terminó de marcharse. Y tienen opciones de ganar: algunas Arenas, bastantes Rajoy. Los viejos rockeros nunca mueren, siempre guardan un último acorde en la guitarra.

Eso es más o menos lo que sucede con Rubalcaba, siempre al pie del cañón. Convertido en el delfín por hechos y declaraciones, nos falta conocer que piensa hacer Zapatero. ¿Sigue o no? Siendo importante esta decisión, también es importante su tempo. ¿Cuándo va a comunicar su decisión? ¿Antes o después de las autonómicas? Esta decisión marcará en buena medida el desarrollo de la próxima campaña electoral. Especial atención merecen Aragón (gobernará el PSOE en coalición) Andalucía (quizá sea esta la oportunidad de Arenas),  Castilla La Mancha (el PSOE puede perder) y en menor medida Extremadura (empate técnico según las últimas encuestas). ¿Se notará en Madrid el efecto Tomás Gómez? En el terreno municipal, Barcelona es la mayor plaza en juego.

La gran noticia del año puede ser el fin de ETA. A pesar de las grandes exclusivas, el comunicado que todos esperamos aún está en el aire. ETA agoniza y ellos lo saben. Siendo complicado, esta parte de la ecuación es la más fácil de resolver. Quedaría volver a admitir a la izquierda abertzale en el juego político. Si presentan un partido totalmente legal ¿buscaremos nuevas excusas para excluirles o aceptaremos que participen en la vida política aunque no nos guste? Si cumplen la ley ¿la cumpliremos nosotros?

Más preguntas que respuestas: otro año apasionante. La seguridad está sobrevalorada. ¡Viva la incertidumbre!

Deja un comentario

Archivado bajo Actualidad, Economía, Política

Demoledor

El Mundo CyL 12/12/2010

JM Nieto. El Mundo CyL 12 de Diciembre de 2010

Muy cierto y muy triste, aunque para Villanueva sea motivo de alegría. Nada mejor para “su” comunidad que echar de ella a esos molestos jovenes, no vaya a ser que algún día les de por pensar…

1 comentario

Archivado bajo Ávila

29/09 Huelga General

El próximo 29 de Septiembre, los sindicatos mayoritarios han convocado una Huelga General contra la Reforma Laboral del Gobierno y las últimas medidas económicas. A mi, la Huelga me pilla de vacaciones, pero de no ser así supongo que habría acudido a la Huelga. Sí, ya sé, decir esto es fácil cuando no hay que mojarse el culo, pero es lo que toca. Si puedo, me acercaré a la manifestación convocada en mi destino vacacional. No es lo mismo, lo sé, pero es una forma de manifestar mi desacuerdo con la Reforma Laboral y con las políticas llevadas a cabo por el Gobierno desde aquella noche del 9 de Mayo.

Las historias, razones y opiniones que mueven a cada trabajador a acudir a una manifestación o secundar una huelga son diferentes. Habrá quien acuda a la manifestación cansado de buscar trabajo, otros no se presentarán en sus trabajos para evitar que mañana sean más precarios que hoy, bastantes se manifestaran contra el Gobierno, contra Corbacho o contra Zapatero, unos pocos lo harán contra el neoliberalismo, contra el FMI o contra los mercados. Todas son razones válidas y respetables, pero más allá de la situación personal, de las razones individuales, hay muchas razones que nos afectan a todos y que conviene tener en cuenta para esta cita, para futuras convocatorias y para el día a día: la pelea por los derechos de los trabajadores, por un mercado del trabajo – expresión horrible por otra parte – más justo como base innegociable para una sociedad más justa y prospera.

La Reforma Laboral es regresiva y será ineficaz. El Gobierno y la patronal han reconocido que la Reforma no ayudará a crear empleo. Tampoco soluciona el mayor problema del mercado laboral: la dualidad entre empleo temporal precario y trabajo fijo (y lo poco que se avanza en este tema es lamentable: indemnizaciones de 33 días, despido preventivo, etc) Además, la reforma tiene aspectos menos comentados que también darían por si solos para convocar una Huelga General, como el acceso de las ETTs al trabajo público. Es evidente, solo hay que mirar las cifras del paro, que España tiene un problema laboral. Algo estamos haciendo mal si hay cuatro millones de personas que no pueden trabajar y es necesaria una reforma, pero no esta.

Ayer mismo, Zapatero anunció que antes de 2011 habrá una reforma de las pensiones. Podemos aceptar barco como animal de compañía y fiarnos de los estudios interesados que afirman el hundimiento del sistema de pensiones, aunque para ello tengamos que olvidar que lo anunciaron en los años 70 y 80 y todavía no se sabe nada. Aceptando la necesidad de la reforma ¿Qué plantea el gobierno? ¿Una reforma progresista, negociada y pactada u otra reforma laboral? ¿Qué nos jubilemos todos a los 67 años, albañiles y banqueros, mientras se permite a las grandes empresas prejubilar a los 55 años? ¿Cotizar más años cuando es incluso difícil empezar a trabajar?

Se nos piden sacrificios hoy para asegurarnos el futuro. Por eso, para asegurar el futuro, se recortan presupuestos en investigación y en educación, reduciendo la plantilla de profesores aunque aumenten los alumnos.

Se nos pide que nos apretemos el cinturón, que arrimemos el hombro para tirar hacia delante todos juntos. Estupendo. Pero ¿ese “todos” incluye también a “los que más tienen”? Porque llevamos un tiempo esperando que las subidas de impuestos nos toquen a todos por igual. ¿Son los “asalariados cualificados” los que más tienen o sólo son más fáciles de controlar? Y si vamos a ir todos juntos ¿por qué se limitan las ayudas a los parados que han perdido la cobertura? ¿No estamos orgullosos de que el 80% de los parados estén “protegidos” por el Estado?

Pero la Huelga del 29 de Septiembre tiene que ser más que una Huelga contra el Gobierno. Tiene que ser una Huelga contra el sistema que ha empujado a 4 millones de personas al paro, pero también contra aquellos que se aprovechan de ello: empresarios sin escrúpulos, políticos corruptos, defraudadores de impuestos, etc. La Huelga tiene que ser un plante frente a los mercados, esos monstruos de siete cabezas ocultos bajo siglas y nombres compuestos que ganan suceda lo que suceda, que apuestan por las quiebras de otros, que viven por encima del bien y del mal controlando la mano invisible. Tiene que ser un paro contra las desigualdades, contra una sociedad cada vez más injusta.

Muchos de los que salgamos a la calle seremos votantes socialistas, es posible que una buena parte también tengan en la cartera el carnet del partido. La Huelga, además, tiene que servir también para frenar la deriva liberal del PSOE, para liberarle de sus propios demonios. Una huelga defensiva para evitar que el único partido de izquierdas que puede gobernar deje (aún más) de ser de izquierdas. La Huelga tiene que servir para que aquellos que pagan una crisis que mayoritariamente no causaron puedan tomar la palabra, para que el eslabón más débil reivindique su derecho a decidir como se hacen las cosas. La Huelga tiene que ser una trinchera desde la que defender políticas de izquierda para un mundo más justo, un mercado más social y una economía al servicio de la ciudadanía. Una trinchera desde la que defender que hay otras formas de salir de la crisis, a pesar de que muchos se empeñen en negarlo.

Espero que la Huelga sea un éxito, aunque me temo que no será así.

2 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Economía, Política