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Regalo navideño

La última actualización de este rincón data de abril de este año y la anterior de hace casi un año, exactamente un año menos un día. Debería darme vergüenza tener esto tan abandonado, pero los días tienen 24 horas -sí, es una excusa barata- y las neuronas de uno dan para lo que dan.

La novela de la que les hablé en abril está casi abandonada. Sucedió lo que me temía: al llegar a uno de los nudos de la historia decidí darme un tiempo para reflexionar y ese tiempo terminó extendiéndose indefinidamente, y lo que es peor, sigo sin resolver ese punto de la trama. Tengo en mente -y en los borradores de Drive- otra media de docena de novelas, pero ninguna tijera para avanzar en la historia escrita. Hasta nuevo aviso e inspiración la novela está parada en el folio 98.

Lo que es imperdonable, aunque he de pedirles que me perdonen, es no haber pasado por aquí para anunciar que con la entrada del otoño uno de mis relatos breves fue seleccionado en el concurso “Letras de Baños”, convocado por el Ayuntamiento de Baños de Montemayor, un pueblo precioso al norte de Cáceres. “La radio de Matilde” obtuvo el segundo premio y una bonita placa, ubicada estratégicamente en mi no-chimenea así lo atestigua.

Y si lo anterior era imperdonable, más lo es que tampoco les dijese que hace cosa de un año otro de mis relatos -“El Viajero”- fue elegido en el Certamen de Jóvenes Creadores de la Ciudad de Ávila. ¡Para que luego digan que uno no puede ser profeta en su tierra!.

Para intentar enjugar mis culpas y ganarme la generosidad de los Reyes Magos, aquí tienen ambos relatos, en PDF, para que ustedes los lean y los disfruten en la medida de lo posible. No soy Salinger escribiendo, pero soy mucho más guapo y estoy vivo, un punto a mi favor a tener en cuenta. Normalmente espero a que lo suban a la red los respectivos organizadores, pero hasta el momento ninguno está disponible. Si en algún momento esto cambiara, pasaría a enlazarlos en sus respectivas webs.

Acepto comentarios, críticas y sugerencias. También serán bien recibidas donaciones, regalos y aguinaldos.

La radio de Matilde. Segundo premio Certamen Literario “Letras de Baños” 2013

El viajero. Ganador Certamen Jóvenes Creadores 2012. Ayuntamiento de Ávila

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Identidad.

“La ignorancia, el miedo y el conflicto son los elementos básicos de la conciencia cotidiana. El arte y la política elaboran con estos elementos una construcción onírica colectiva cuya función es impedir que la gente comprenda qué es su vida social. Por consiguiente, la conciencia cotidiana no puede explicarse a sí misma. Su misma existencia depende de una capacidad desarrollada de negar los hechos que explican su existencia. No esperamos que los soñadores expliquen sus sueños; tampoco debemos pues, esperar que los participantes en los estilos de vida expliquen sus estilos de vida.”

Vacas, cerdos, guerras y brujas Marvin Harris

PS.- No estoy muerto, simplemente no tengo tanto tiempo para mantener esto muy activo y escribir para Los4Palos

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Consciencia

“Si queremos saber de un hombre, preguntamos «¿cuál es su historia, su historia real interior?»… porque cada uno de nosotros es una biografía, una historia. Cada uno de nosotros es una narración singular, que se construye, continua, inconscientemente, por, a través de y en nosotros… a través de nuestras percepciones, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestras acciones; y, en el mismo grado, nuestro discurso, nuestras narraciones habladas. Biológica, fisiológicamente, no somos distintos unos de otros; históricamente, como narraciones… somos todos únicos.

Para ser nosotros mismos hemos de tenernos a nosotros mismos, hemos de poseer, de reposeer si es preciso, nuestras historias biográficas. Hemos de «recolectar» nosotros mismos, recolectar el drama interior, la narración, la nuestra, la de nosotros mismos. El individuo necesita esa narración, una narración interior continua, para mantener su identidad, su yo.”

Oliver Sacks El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

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Manuales que aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid…

“Marx no necesita presentación. Tampoco es exagerado afirma que fue uno de los pensadores más influyentes de la historia de la humanidad, tal vez a la altura de Buda, Cristo o Mahoma, junto a quienes a él seguramente no le habría gustado estar. Pero también es cierto que, como con los dos últimos profetas citados, en su nombre se han cometido tal número de crímenes (a veces de la mano de “teóricos” importantes como Lenin o Mao) que es imposible que el prestigio intelectual de sus teorias no se haya visto afectado”

Fernández Martínez, V. Teoría y método de la arqueología

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Economía, catalanes y “acting white”

El mundo está lleno de gente con problemas. Hay personas que consume drogas, otras dilapidan sus ahorros en las máquinas tragaperras y a otras nos ha dado por leer libros de economía. Supongo que habrá gente que lo haga por placer, allá cada cual con sus perversiones sexuales, pero en mi caso creo que es por algún tipo de demencia o complejo.

He leido un par de cosas de Krugman y Stiglitz, incluso llegué a leerme un artículo de Friedman (padre). De este último creo que voy a tardar en recuperarme, así que ahora intento dirigirme hacia lecturas más ligeras. Libros de economía que no sean de economía. Un par de conceptos económicos generales, cuatro anécdotas y tres estadísticas. Cosas digeribles, vamos.

Leí hace un tiempo “El economista camuflado” de T. Harford y el otro día, al pasar por el escaparate de mi librería de cabecera vi un libro del mismo autor en edición de bolsillo. Se titula “La lógica oculta de la vida” y en breve estará por aquí un pequeño comentario al respecto.

Ando por la página 200, más o menos, y el autor anda explicándome cosas relacionadas con la teoría del juego, las elecciones racionales, y la “discriminación racional” o estadística. Hablando del rechazo que sufren por parte de sus comunidades los afro-americanos que asumen actitudes, costumbres u objetivos asociados a comunidades blancas (“actuar como un blanco” o “acting white”) me he encontrado con el siguiente párrafo, que comparto con ustedes (la negrita es mía):

“…es común que las minorías marginadas desconfíen de aquellos que están descuidando los intereses específicos de la comunidad en favor de las aptitudes que se valoran en el mercado mundial. Fryer hace referencia a versiones análogas de «actuar como un blanco» en comunidades tan diversas como la clase obrera británica (lo que, ciertamente, se ajusta a mi propia experiencia en el colegio), los inmigrantes italianos en el sector oeste de Boston, los maoríes de Nueva Zelanda, y los burakumin, tradicionalmente la casta más baja de Japón.19 Su ejemplo favorito es el del niño pequeño catalán, en España. ¿Aprende catalán, un idioma hablado y valorado sólo por la población de esa región, indicando así que será miembro de esa comunidad local de por vida? ¿O aprende programación informática, lo cual es útil en Cataluña pero también en cualquier otro lugar? Esta última opción constituye una vía de escape, y aunque ésta nunca se tome, su sola presencia indica que el geek informático catalán no es del todo digno de confianza. Así como el empresario racional elige no ascender a la recepcionista que está estudiando para convertirse en abogada, un niño catalán racional elegirá no hacerse amigo del entusiasta programador”

El ejemplo está tomado del trabajo “A Model of Social Interactions and Endogenous Poverty Traps” (pdf) de Roland G. Fryer, profesor de la Universidad de Harvard y miembro de la Oficina Nacional de Investigación económica.

Y ahora no me digan que la economía no es, en ocasiones, divertida y sorprendente.

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Por el Imperio hacia Dios. Ávila… cuando emigraban las cigüeñas (1935-1956) C. Sánchez-Reyes de Palacio

La memoria histórica es un concepto peculiar y posiblemente mal definido, una perífrasis, un eufemismo políticamente correcto. Cuando hablamos de memoria histórica estamos hablando de algo tan peliagudo como mirarnos los restos de sangre que manchan el bajo de nuestros pantalones. Mirarlas, tocarlas, sentirlas aún calientes y asumir que esa sangre, siendo nuestra, es de nuestro hermano. Lo que convierte a la memoria histórica, al recuerdo y reconocimiento de los tristes acontecimientos que vivió este país durante medio siglo, en algo doloroso es que nosotros, como españoles, somos a la vez victimas y verdugos de la Guerra Civil y la Dictadura, aunque no todos seamos, como individuos, victimas y verdugos en la misma proporción.

Además de dolorosa, la memoria histórica es un arma política, un recurso más en la incesante confrontación de argumentos vacíos. En esta metamorfosis tiene un papel fundamental las ideologías de cada uno y su derivada: la negación de la realidad cegados por la ideología. Las cunetas siguen llenas, para vergüenza de todos, de cientos de fosas, de miles de pruebas. Los restos de padres, hijos, hermanos, abuelos, amigos, siguen enterrados, esperando, esperándonos.

Yo no creo que hayamos perdido la memoria de este pasado reciente. Como dice Santos Juliá, un olvido voluntario como el que supuso la transición y la democracia exige tener muy claro, recordar, conocer, aquello que queremos olvidar. Solo podemos intentar olvidar aquello que recordamos perfectamente. La democracia no ha supuesto el vaciado de nuestra memoria, pero si ha permitido que cegados por la ideología algunos quieran contaminar el presente mintiendo sobre el pasado. Estas mentiras se niegan a asumir las responsabilidades individuales y comunes y pretenden que ninguno de nosotros pueda superar el pasado recuperándolo y reparando en parte a nuestras victimas. La memoria no es abrir heridas, es limpiarlas, desinfectarlas, dejarlas cicatrizar.

El presente libro, “Ávila… cuando emigraban las cigüeñas (1935-1956)” de Carlos Sánchez-Reyes de Palacio, del que ya comenté algo anteriormente, es una crónica personal y local de la Guerra Civil y de lo más crudo y salvaje de la Dictadura a través de dos fuentes: los recuerdos personales, esos que algunos quieren negarnos, y la ideología del régimen y de parte de la sociedad que se filtraba en los medios de comunicación, en este caso, El Diario de Ávila. Esa ideología era el sustento del régimen y es, en parte, el armazón intelectual de aquellos que nos niegan el recuerdo.

Es un libro interesantísimo, apasionante por lo cercano de sus situaciones, de sus personajes, de sus localizaciones. Leyéndolo es imposible no situarse en el centro del Mercado Grande, o frente a la Iglesia de La Santa, o viendo pasar una procesión frente a la Catedral. Ávila es Ávila y siempre lo será. La ciudad mecida en las manos del tiempo.

También es muy difícil no caer en la tentación de señalar algunos de los pasajes más curiosos y llamativos del libro. Yo no voy a poder evitarlo, así que si usted quiere leerlo entero y disfrutarlo sin que nadie le estropee estos jugosos momentos, pare aquí. De igual forma, aviso para lectores: se nos va a alargar un poco esta tertulia.

Sobre el antisemitismo de los sublevados ya hablamos anteriormente. La existencia de una “cuestión judía” en España estaba, evidentemente, constreñida a la materia gris de los ideólogos del régimen y tenía mucho que ver con los lazos que estos tendían con los regímenes totalitarios europeos. La “raza judía” era la responsable de todos los males que asolaban Europa y el mundo. Incluso era responsable, a la vez, del comunismo soviético y del capitalismo estadounidense, dos modelos abominables y que nada tenían que ver con la tradición europea.

“El verdadero espíritu europeo, que durante tanto tiempo había estado indeciso entre la filosofía soviética y la yanqui, no podía por menos que rechazar a la una y a la otra como contrarias al mismo (…) La única diferencia entre los dos regímenes (sovietismo staliniano y plutocracia roosveltiana es que en el yanqui el capital domina al Estado y en el soviético el estado domina al capital (…) en ambos casos son pequeñas minorías las que se aprovechan y explotan a las grandes masas que únicamente en los regímenes fascistas, orgánica y auténticamente democráticos han encontrado la manumisión de la inhumana explotación plutocrática y capitalista”

Sobre “la barbarie yanqui” añade que “con la complicidad de Inglaterra, pretendía extender en Europa la misma pseudo-civilización de los ganster, de los raketeers, de los kidnappers y de la Ley de Lynch” (Diario de Ávila 1/08/1941)

Los judíos, con la ayuda de las sectas masónicas, otro de los enemigos del régimen, eran también responsables de la corrupción de las mujeres y de su moralidad:

“Las sectas masónico judías en su afán diabólico de esparcir la corrupción social para raer la civilización cristiana de los pueblos, se ha valido, como instrumento más apropiado, de las mujeres, cuya variedad y afán de admiraciones ha sido estimulado con modas exóticas, espectáculos y diversiones poco o nada conformes a la moral católica y al genuino carácter pudoroso y honesto del sexo femenino” (Diario de Ávila 23/08/1941)

Casi tan peligrosos como los judíos y los masones, los ateos constituían una rareza en la España de la Dictadura.

“Anoche nos vimos sorprendidos por la presencia en Ávila de un ridículo ateo. Como es esto fenómeno que, por monstruoso, no suele producir la naturaleza, celebramos que se manifestara a la luz del día y que no quedara oculto entre las sobras de la noche” Le acusaban, entre otras cosas, de querer “explicar la existencia del mundo por una absurda transformación de la materia” (Diario de Ávila 28/06/1983)

La derrota de los aliados europeos del régimen obligo a sus dirigentes a proceder a un lavado de cara de la dictadura. España tenía que alejarse a marchas forzadas de Alemania e Italia y una de las primeras medidas del Gobierno fue eliminar el saludo fascista, o romano:

“Al iniciarse el 18 de Julio el Movimiento Nacional (…) entre las formas de expresión de vibrante entusiasmo (…) resurgió, frente al puño cerrado, símbolo de odio y de violencia, el saludo brazo en alto y con la palma de la mano abierta, de recio abolengo ibérico, espontáneamente adoptado en pueblos y lugares; saludo que ya en los albores de nuestra historia constituyó símbolo de paz y amistad entre los hombres. Más, circunstancias derivadas de la gran contienda ha hecho que lo que es un signo de amistad y cordialidad venga siendo interpretado torcidamente (…) Esto aconseja que en servicio de la Nación deba abandonarse en nuestra vida de relación aquellas formas de saludo, que mal interpretadas han llegado a privar a las mismas (…) de su autentica expresión de amabilidad y cortesía” (Decreto de 9 de Octubre de 1945)

Para concluir con una nota de humor, (si quereis más comprad el libro) el 27 de Diciembre de 1955 el Diario de Ávila publicaba la siguiente inocentada “Un marciano apresado en la tierra. Será el piloto para la conquista de Marte”

Por desgracia, en aquella época, incluso en la presente, entre nosotros vivían y viven muchos seres que parecen procedentes de otra galaxia.

 

PS.- La foto que encabeza la entrada está tomada de Ávilas. La ciudad en manos del tiempo, una iniciativa de José Luis Pajares que reune más de 2000 imágenes antiguas de la ciudad.

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Antisemitismo y dictadura

Estoy leyendo Ávila… cuando emigraban las cigüenas (1936-56) de Carlos Sánchez-Reyes Palacios. Aunque cuando acabe de leerlo le dedicaré una pequeña reseña en este mismo lugar, voy a ofrecer un “llamativo” adelanto. El libro narra los acontecimientos y la vida diaria de la ciudad de Ávila durante la Guerra Civil y los primeros años de la Dictadura desde dos puntos de vista: la experiencia personal del propio autor y el medio de comunicación por antonomasia en la ciudad y en la provincia: El Diario de Ávila.

Los extractos de noticias y editoriales de este último son especialmente útiles a la hora de retratar el armazón ideológico de los rebeldes y del régimen totalitario que se impuso en todo el país tras la victoria de los sublevados. Un régimen establecido a sangre y fuego y que supuso el asesinato de una buena parte de la población, aquellos que a ojos de los vencedores encarnaban la “Antiespaña”. ¿Y quienes formaban parte de esta? La terna de sospechosos habituales que se convirtieron en los enemigos del régimen: los rojos, los masones y los judíos.

El antisemitismo de los sublevados tenía más que ver con su alineación con los regímenes fascistas europeos que con la existencia en España de una auténtica “cuestión judía”. Las comunidades judías que pudiesen existir en España antes del Golpe de Estado del 18 de Julio eran escasas en número y en importancia y desde luego nunca habían supuesto un problema grave de convivencia u orden público. A pesar de esto, los judíos eran presentados a la opinión pública como los causantes de muchos de los males de la nación: conspiraban contra España, ensuciaban la raza española, eran los impulsores del marxismo que mancillaba Europa, etc.

Este pensamiento racista, que todos sabemos las consecuencias que tuvo en Europa, está presente también en las páginas de “El Diario de Ávila”. Bajo el título “La Bestia Judía” el medio abulense publicó una serie de artículos firmados por D. Felipe Robles Degano, profesor del Seminario. En uno de ellos, el autor propone “un plan que no desmerece de la solución final que Hitler aplicó en Alemania”:

“1º) Matar a todo judío, masón o rojo que haya intervenido activamente en el proyecto, dirección o ejecución del plan revolucionario: “Maleficos non patiens viveres”, no tolerarás que vivan los malhechores, mandó Dios en el Éxodo (c21,18)

2º) Entrar a mano armada en las naciones dominadas por la bestia judía, para exterminarla, como estamos haciendo en España.

3º) Confiscar todos los fondos y valores que judíos, masones y rojos tienen depositados en cualquier establecimiento o empresa.

4º) Prohibir a los jóvenes judíos estudiar en universidades y colegios nacionales, cerrar las sinagogas, todas las logias masónicas y los centros socialistas o rojos. Prohibirles el ejercicio de toda profesión o cargo público.

5º) Quemar todo impreso escrito por los judíos, masones o rojos y cualquier libro que la censura eclesiástica juzgue digno de reprobación.

Los particulares deben abstenerse de comprar en tiendas de judíos, masones y de tener amistad con ellos”

El artículo se publicó en Enero de 1937. Sobran las palabras.

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