Archivo mensual: abril 2011

El debate

Ayer, en el Palacio de Congresos Manuel Rojas Torres, se celebró el debate entre los candidatos a la Alcaldía de Badajoz organizado por el movimiento vecinal. En la sala Azul del centro, se dieron cita unas trescientas personas para escuchar las propuestas de los distintos partidos políticos a través de las personas que encabezan sus candidaturas: Celestino Vegas, candidato a Alcalde del PSOE; Manuel Sosa, de IU; y Juan Bejarano, de UPyD.

 No asistió, como él mismo había confirmado, el actual alcalde y candidato a la reelección por el PP, Miguel Ángel Celdrán. Su silla vacía acompañó durante las dos horas de debate al resto de los candidatos. Por desgracia, viene siendo habitual está actitud entre los miembros del PP ante la posibilidad de debatir y de confrontar propuestas con otros políticos o frente a los ciudadanos. Supongo que es parte de esa estrategia diseñada por los gurus del PP nacional para Rajoy: no mojarse, no hablar, no exponerse, no arriesgar. Cuando tienes la victoria en tus manos cuanto menos te muevas, cuanto menos hables, mejor. Él mismo, con la “sinceridad” que le caracteriza, lo afirmó antes del debate: “No gano nada” ¿Y los ciudadanos?

 El Alcalde de Badajoz goza de una amplia mayoría que la situación económica actual no va, precisamente, a minar y, salvo hecatombe, tiene asegurada la reelección. Si yo fuera parte de su equipo, le pagaría unas vacaciones en el Caribe de mi propio bolsillo hasta el día de las elecciones. Primero, porque tiene las elecciones ganadas y, segundo, porque el mayor escollo para la victoria del PP es el Alcalde de Badajoz, famoso en toda la península por sus desgraciadas declaraciones homófobas, una más de sus habituales salidas de tono en ruedas de prensa y actos oficiales.

 Los otros tres candidatos, moderados por Francisco Olivares, presidente del Ateneo, debatieron de manera cordial, no hubo ningún espectaculo dantesco como temía el Alcalde, sobre diferentes temas de actualidad, aunque, en mi humilde opinión, el formato del debate era excesivamente estricto e impedía el intercambio de réplicas entre los candidatos.

 Vayamos por partes. Celestino Vegas, candidato del PSOE, fue el más formal, el más “institucional” de los tres. Personalmente, habría dejado la corbata en casa. Medidas y propuestas sensatas y razonables, sobre todo la necesaria descentralización de la administración municipal, quizá poco ambiciosas, pero la cartera no está para muchas alegrías. Firmaría todas las propuestas excepto una: el aparcamiento subterráneo junto a la muralla. (Nota para aquellos que no viven en Badajoz o alrededores: Sí, me persigue el binomio aparcamiento subterráneo – muralla) Patrimonialmente es una aberración y no creo que sea la solución a los graves problemas de movilidad de la ciudad. ¿Se soluciona el problema del tráfico en el centro poniendo otro aparcamiento en el centro? ¿Por qué no intentamos evitar que todo el mundo intente acceder al centro en su vehículo privado? Y otra cosa (al final firmo todas las propuestas menos una y media) ¿Una Fundación Municipal de Cultura? ¿Para qué? ¿Qué papel tendría entonces la Concejalía de Cultura? Si me aclaran su utilidad y me convencen, estoy dispuesto a ceder. Soy un blando.

 El candidato de UPyD, Juan Bejarano, mantuvo durante todo el debate una postura seria pero basada en un único punto: hay poco dinero y eso exige planificar bien cualquier movimiento. Es cierto, no voy a negarlo, pero que quieren que les diga, utilizar esa respuesta para cualquier cosa me lleva a pensar que se intenta ocultar, tras las responsabilidad y el ahorro, una absoluta falta de ideas y propuestas. Estas elecciones son una prueba de fuego para UPyD, un partido que tiene que dar el salto desde la política nacional a la municipal, donde el discurso no puede centrarse en el rechazo al nacionalismo, la moderación de la descentralización y la identidad nacional. En Badajoz, me temo, les ha pillado con el paso cambiado y tuvo que recurrir, en varias ocasiones al discurso nacional. Hasta pidió dos veces cambiar la ley electoral. (Ya que estoy, rechazar desde aquí las pintadas de su sede)

 Por último, IU y Manuel Sosa. Llegados a este punto, voy a ser sincero. A nivel municipal, las propuestas de IU son las más ambiciosas, originales y progresistas. Rechazo firme de la privatización de los servicios públicos, reforzar las políticas sociales para que dejen de ser entendidas como beneficencia decimonónica, presupuestos participativos, etc; pero creo que ni ellos mismos están seguros de cómo llevarlas adelante. Creo que tienen un discurso maravilloso para estar en la oposición, para hacer una crítica profunda sin ataduras ni cortapisas, pero creo que sería difícil poner en practica, hoy día, muchas de sus propuestas en una ciudad de 150.000 habitantes. No es que desconfié de sus capacidades, para nada, desconfió de la capacidad de los ciudadanos para co-gobernar directamente su ciudad. Sí, ya lo sé, es una afirmación muy triste y cobarde pero que le vamos a hacer, dije que iba a ser sincero.

 Por concluir, si yo tuviese la última palabra, el próximo Alcalde de Badajoz sería Celestino Vegas, y sí además de la última tuviese la ultimísima palabra, Manuel Sosa sería primer teniente de Alcalde.

 Si por mi fuera, los debates electorales frente a los ciudadanos, a ser posible difundidos por televisión, radio e Internet, serían obligatorios por ley a todos los niveles: elecciones locales, autonómicas y nacionales. Eso también es democracia, porque aunque algunos no ganen nada con ello, los ciudadanos ganamos.

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Castilla y León: pasado, presente y ¿futuro?

Estudia y vete

El pasado sábado, 23 de Abril, Castilla y León celebró su día de la comunidad conmemorando la derrota de los ejércitos comuneros encabezados por Bravo, Padilla y Maldonado frente a las tropas del Rey Carlos I, entre las que se encontraban buena parte de la alta nobleza del reino. Históricamente, la decapitación de la sublevación comunera es un acontecimiento vital en el desarrollo histórico de Castilla -entendiendo Castilla como se entendía en la época- de España y de Europa. Es el triunfo del centralismo imperial de la Corona frente a las ciudades castellanas, y es el triunfo de la Corte, del rey y de la alta nobleza, sobre la incipiente burguesía urbana. Hay quienes señalan al movimiento comunero como la primera revolución moderna, otros la tildan de nacionalista y los más aventurados de democrática. Es un acontecimiento de importancia capital en la Historia, pero lo que se conmemora es, también y sobre todo, una derrota. ¿Se pueden celebrar las derrotas?

El 23 de abril de cada año, miles de castellanos (entiéndase este término como abreviatura del gentilicio castellanoyleones) se acercan al municipio de Villalar de los Comuneros, a la campa y al monolito que recuerda el lugar donde se levantó el cadalso destinado a los generales comuneros. Curiosamente, ese mismo día es festivo en otras regiones (Cataluña y Aragón), en algunas ciudades (Cáceres) y, además, es el Día Internacional del Libro. Esta coincidencia nos permite llevar a cabo un curioso ejercicio: comprobar cuan importante es a nivel informativo la conmemoración de un día tan importante frente a otros acontecimientos menos decisivos en la historía de la humanidad. Si ustedes vieron algún informativo en radio o televisión o leyeron la prensa, seguramente tengan la misma impresión que yo: que Castilla y León, como Comunidad autónoma, y su festividad tienen la misma transcendencia a nivel nacional que la fiesta de mi barrio o las reuniones de mi comunidad de vecinos. La versión catalana del día de San Jorge, el libro y la rosa, copa todos y cada uno de los medios de comunicación dejando en un segundo plano la celebración del Día Internacional del libro, festividad que parece subsidiaria de la primera, como si el tal Jorge hubiese matado al dragón golpeándole hasta la muerte con una edición en rústica del libro gordo de Petete.

La celebración del Día de nuestra Comunidad Autónoma nos permite ver, en vivo y en directo, que su peso específico en clave política es mínimo, que su voz no es importante. En roman paladino, que importamos un pimiento. En el fondo, es algo que todos sospechabamos. España es Madrid, Cataluña, el Pais Vasco, las fiestas de Andalucía, los campos de golf y la corrupción. Entre todas esas zonas hay tierras estériles que sirven de firme para los medios de transporte y a las que nos empeñamos en poner nombres (Castilla y León, Aragón, Extremadura, etc) cuando bien podrían llamarse Tierra Yerma 1, Tierra Yerma 2, etc. ¿Por qué nos pasa esto? ¿Por qué a nadie le importa qué sucede en Castilla y León? ¿Somos algo más que un fin de semana de vacaciones? ¿Podemos hacer algo para cambiar esta situación? ¿Llamamos ya al Comando Chindasvinto?

Es evidente que la configuración política actual del Estado no favorece a nuestra comunidad autónoma, pero antes de lanzarnos a buscar respuestas victimistas y culpables foráneos, deberíamos preguntarnos que estamos haciendo nosotros mal. A bote pronto, CyL tiene una economía anquilosada, extraordinariamente dependiente de 3 o 4 motores (industria automovilística, agroalimentaria y turismo), incapaz de generar empleo una vez muerto y enterrado el ladrillo y que tiene pinta de no ir a mejorar a corto plazo. Este cuadro bien podría aplicarse al resto de comunidades autónomas, en mayor o menor medida, pero en Castilla y León esta enfermedad económica tiene un síntoma grave, peculiar y autóctono: la despoblación. Castilla y León ha perdido más de 10.000 habitantes en los últimos dos años mientras la población del conjunto de España seguía aumentado. Despoblación que, además, no solo afecta a áreas rurales, o al abandonado oeste de la comunidad. Y no, no es que la gente se muera, es que la gente se va. La despoblación afecta a toda la comunidad y es especialmente grave si se observan de cerca los datos: la mayor parte de las personas que dejan la comunidad son jóvenes en edad de trabajar. Jóvenes, muchos de ellos formados, que abandonan la comunidad porque en ella no encuentran trabajo. Aunque algunos de nuestros dirigentes vean en esto un síntoma de la salud de nuestro sistema educativo, es una prueba evidente de la grave situación de nuestra comunidad, de su comatosa economía, de su complaciente sociedad y de su inoperante Junta. Las cifras de la “diáspora castellana” son preocupantes. Como denuncia IU, fuera de Castilla y León viven más de un millón de personas nacidas en Castilla y León, frente a los escasos dos millones que viven dentro de sus límites. Si la sangría continúa, dentro de unos años el día de Castilla y León será más celebrado fuera de sus fronteras que dentro, algo que ya sucede en algunas provincias. Si existiese un día de la provincia de Ávila, 250.000 personas lo celebrarían fuera de la provincia frente a los 165.000 habitantes que aún permanecen en ella.

Además de un síntoma, el éxodo económico de muchos jóvenes es un oscuro presagio para su futuro ¿Tiene futuro una comunidad autónoma que está cada día un pasito más cerca de convertirse en un enorme geriátrico? Quizá sea esa la única promesa que deberían hacernos nuestros políticos en esta campaña electoral: futuro. Ni carreteras, ni puentes, ni planes de choque, ni aeropuertos, ni terminales, ni museos, ni centros, ni nada. Que nos prometan que los castellanos vamos a tener futuro, que los jóvenes de CyL vamos a tener un futuro en nuestra comunidad si decidimos quedarnos, o si decidimos volver; que los trabajadores de la comunidad van a tener futuro, que las familias van a tener futuro, que existe un futuro para las zonas rurales, para las pequeñas ciudades y para los pueblos.

Que nos prometan, en definitiva, que Castilla y León aún tiene futuro. Creo que con eso nos conformaríamos muchos.

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Doble moral

(Post de @su_yeltes, a la que damos las gracias desde aquí)

A pesar de vivir en un Estado aconfesional, la gente invade nuestras calles estos días con el único fin de manifestar su fe. Lo cual es lícito, que duda cabe, pero especialmente curioso, ya que nos pasamos el resto del año intentando fomentar unos valores que en esta época parece que dejamos a un lado. Es verdad que no todos somos iguales y que mi moral o mis principios cívicos no son los mismos que los del compañero del despacho de enfrente, pero hay, o debería haber,  puntos comunes.

Empecemos por los derechos de la mujer. Actualmente luchamos, día a día, para que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres. Se promulgan leyes (LEY ORGÁNICA 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres), se fundan entidades ( Instituto de la Mujer), se crean páginas web (www.e-igualdad.nethttp://ec.europa.eu), planes (PLAN ESTRATÉGICO DE IGUALDAD OPORTUNIDADES (2008-2011) ) y campañas (Campañas por la Igualdad de Género), y se realizan y publican estadísticas que intenten concienciar de que aun hay una desigualdad social real entre hombres y mujeres (salario, presencia en puestos directos); pero luego llega la Semana Santa y sacamos a nuestros hijos a las calles a participar en actos “convocados” por una organización, la Iglesia católica, abiertamente machista.

Machista porque por el mero hecho de tener un sexo u otro impide promocionar a determinados cargos ¿Hay mujeres Obispo? ¿Y han llegado a ser Papas? Claro, que es una entidad privada y funciona según sus estatutos pero ¿no deben estos cumplir la ley? ¿No debería de ser un asunto relacionado con la cualificación y la capacidad y no con el sexo? Porque supongo que alguna mujer estará lo suficientemente preparada (en lo que sea) para ser obispo u optar a elegir o ser elegida Papa. Porque esa es otra, no solo no pueden llegar al cargo, sino que ni siquiera pueden votar para encumbrar a alguien que las represente. En el  Cónclave que elegirá al próximo Papa solo podrá votar el Colegio de Cardenales. como sucede desde la Edad Media, y a pesar de que “cualquier persona católica puede ser elegida”, antes tendrá que ostentar el rango de Obispo, inalcanzable para las féminas. ¿Eso es democracia? Evidentemente no. ¿Es legal que una asociación que recibe fondos del Estado actúe de esta forma? No debería.

Además, la Iglesia situa a la mujer en un segundo plano. Exceptuando a la virgen María, garante de virtudes imposibles como tener un hijo sin practicar sexo, las demás son relegadas a un segundo plano. María Magdalena, fiel compañera de Jesus según las escrituras católicas, nunca ha sido admitida como tal. Incluso se le ha tachado de “mujer alegre”. Con la perspectiva del tiempo, Mº Magdalena se podría equiparar a un Apóstol de aquellos que siguieron a Jesús e incluso le acompañaron en su crucifixión (por cierto, no como Judas o Pedro, que en su momento abandonaron al Señor) Pero claro, la historia, creada durante siglos por varones, no los ha castigado tanto por ser hombres.

Por si fuera poco, la Iglesia católica oculta a sus “siervas” Sí, nos rasgamos las vestiduras cuando otra religión tapa a sus mujeres pero en la “religión mayoritaria” se hace los mismo. ¿Quién vio el pelo a una monja? Vestimentas austeras y pelo corto forman parte su aspecto, evitemosles la tentación de ser vanidosas. En cambio, creo recordar que los hombres pueden elegir su tipo de contrato con Dios, si lo desean podrán ser sacerdotes  (vestir de calle) o pertenecer a cualquier orden (lo que supone un vestuario). Afortunadamente, ya podemos entrar en los templos sin cubrirnos la cabeza, ya que no solo son lugares de culto, sino patrimonio  nacional (mis impuestos los restauran y por ello, independientemente de mi devoción, tengo derecho a disfrutar de ellos).

Sigamos por las libertades individuales y los derechos más elementales, como el derecho a la vida. Año tras año, numerosas campañas intentan concienciar a la sociedad sobre el peligro que supone y los medios disponibles para evitar el contagio del VIH y otras enfermedades vernereas; para no tener embarazos no deseados; para mantener una sexualidad sana y segura. Estos días apoyamos a una Entidad que prohibe y persigue el uso del preservativo, medio más seguro contra estos contagios. Una Entidad que condena la sexualidad fuera del matrimonio, matrimonio que, por otra parte, solo permite a las parejas que tiene a bien, una decisión también muy democratica.

Como conclusión, personal por supuesto, me temo que luego nos daremos de cabezazos contra la pared cuando no logremos terminar con el machismo, punto de inicio de la violencia de género; con la moral del castigo, la intolerancia religiosa y con numerosos problemas sociales (homofobia, discriminación a madres solteras o a parejas que conviven sin estar casadas, perspectiva del divorcio como fracaso, etc) que derivan de una MORAL y de una TRADICIÓN CRISTIANA que como estado aconfesional no debería de OCUPAR sin crítica y sin límites nuestro entorno.

Cada cual es libre de tener las creencias que desee, pero manteniendonos todos dentro de las reglas del juego y no promocionando conductas que afectan al común de la sociedad.

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Las novelas románticas en los tiempos del apocalipsis

“La primera frase tiene que ser espectacular, redonda, apabullante” pensaba para si sentado frente a su ordenador “Tiene que impactar, tiene que quedarse grabada en la memoria y tiene que enganchar. Que la gente lea el puto libro solo por lo cojonuda que es la primera frase” Solo la luz que emanaba desde la pantalla del ordenador iluminaba el pequeño despacho. Estanterías llenas de libros leídos cubriendo las paredes, una cafetera encendida entre los libros, las persianas bajadas, las cortinas echadas, una vieja minicadena en una esquina, un sillón de cuero junto a la pared bajo una lampara de pie con una tulipa amarillenta y, en el centro, una mesa de escritorio grande, de madera, llena de folios garabateados con notas e ideas. Se recostó en la silla y resopló. “Necesito otro café” Se levantó y fue a buscar una taza a la cocina. No había ninguna limpia así que sacó una del fregadero, la puso unos segundos bajo el grifo y la secó con papel de cocina. Volvió al despacho, se echó media taza de café y se lo bebió de un trago. El café estaba amargo y templado pero no podía hacer otra cosa: no tenía leche, ni azúcar, y el microondas estaba estropeado. “Debería ir al supermercado a coger algo para comer” pensó. Se sentó de nuevo frente al ordenador y posó las manos sobre el teclado, preparado para escribir la mejor novela romántica de la historia “Tan rematadamente buena que sea imposible mantener las bragas en su sitio” pensó mientras sonreía “Bueno, no seamos sexistas, las bragas y los calzoncillos. Tengo que intentar llegar a todo clase de públicos”

Una idea. “Ya está, tengo la frase” Emocionado, comenzó a desplazar el dedo corazón de su mano izquierda hacia la letra E, la que sería la primera letra de la gran obra romántica del S. XXI, cuando, de repente, empezaron a llamar a la puerta. El dedo se paró abruptamente entre la E y la D y la gran frase se escapó entre las sinapsis disfuncionales de su cerebro.

– Mierda puta – gritó – Se me ha ido.

La puerta seguía sonando rítmicamente. Tom, tom, cinco segundos, tom, tom, cinco segundos, tom, tom. No pensaba levantarse, era el cartero, como todos los días. Llamaría un rato y luego se marcharía. Como todos los días a esa misma hora durante los últimos tres meses. Tom, tom, cinco segundos, tom, tom. Tenía que recuperar aquella frase, a pesar del cartero. Tom, tom, cinco segundos, tom, tom. “Sería delicioso que solo llamara dos veces, como el de Neruda, y no una treintena, como el pánfilo de mi cartero” Tom, tom, cinco segundos, tom, tom. “Ojalá se le quedaran los nudillos pegados a la puerta y no volviese a llamar en su puta no-vida” Tom, tom, cinco segundos, tom, tom.

Para su desesperación, aquel día el cartero parecía especialmente persistente. Cinco minutos después, el cartero seguía llamando rítmicamente a la puerta mientras el se torturaba en su despacho intentanto recuperar la frase perdida. Diez minutos después, el cartero seguía golpeando la puerta y él estaba a punto de perder los nervios. En la pared, un reloj con la esfera ennegrecida marcaba las dos y cuarto de la madrugada.

– Su puta madre – dijo mientras cogía la taza con los restos del café y la estrellaba con rabia  contra la pared occidental del despacho – Este hijo de puta no vuelve a llamar a la puerta nunca más.

Se levantó, se quitó la bata roja que llevaba sobre el pijama, la tiró en una silla de la cocina y subió corriendo las escaleras hasta el dormitorio principal. Encendió la luz. En el suelo, junto a la cama deshecha, estaba la ropa que utilizaba para trabajar en el jardín: unos pantalones grises y una camisa blanca. Se desnudó, tiró el pijama sobre la almohada y se cambió de ropa. Buscó unos calcetines en la cómoda, se los puso y bajo corriendo a la cocina. El cartero seguía llamando a la puerta. En una esquina estaban las botas marrones del jardín, se las encajó sin desabrocharlas y fue al salón. El cartero seguía llamando a la puerta.

– Ya voy, cabrón – gritó al pasar delante de la puerta. El cartero no pareció escucharle y siguió llamando con rítmica paciencia.

En el salón, se acercó a la televisión  y abrió el cajón bajo ella. Sacó un mantel de cuadrados rojos y blancos, lo tiró al suelo y dejó al descubierto una escopeta de cañones recortados y unas cuantas cajas de munición. Sacó el arma, cogió un par de cartuchos y fue hacia la puerta.

– Te vas a acordar, grandísimo hijo de perra.

Frente a la puerta, cargó el arma, resopló y descorrió el cerrojo. Tom, tom, cinco segundos, tom, tom. Memorizó la secuencia. Tom, tom, cinco segundos, tom, tom. “No es difícil” pensó “En cinco segundos tengo tiempo de sobra para meterle un par de tiros”

Tom… adelantó la mano hacia el picaporte… tom… giró el picaporté, abrió de par en par la puerta de un tirón, levantó el arma, apuntó a la cabeza y antes de que el cartero levantase otra vez el puño para llamar a la puerta, disparó y le alcanzó en la frente.

El cuerpo se desplomó un metro hacia atrás empujado por el disparó y quedó tendido entre los geranios rojos de la entrada de la casa, sobre el carrito amarillo que llevaban los carteros. Relajado, con el arma aún en la mano, se acercó hasta el cuerpo para observarlo. Era su cartero, el que le había llevado las cartas y los paquetes los últimos dos años. “Mi cartero, o lo que queda de él” Observó atentamente el cuerpo tirado en el suelo. La piel de los brazos, bajo la ajada camisa amarillenta y roída, era oscura, con heridas abiertas que supuraban un liquido viscoso. En la mano izquierda le faltaban varios dedos y de los muñones colgaban hilos de piel podrida por el tiempo y la enfermedad. Caminaba descalzo y tenía los pies llenos de llagas y ulceras. Las uñas que le quedaban estaban negras y rotas. Le miró a la cara. Los ojos amarillos miraban al infinito, los labios entreabierto eran negros, estaban rotos y le sangraban; apenas le quedaban dientes en la boca y no había rastro de la lengua. El disparo le había abierto el cráneo, pero antes ya le faltaba todo un lado de la cara.

Le estaban entrando arcadas, así que decidió entrar en casa. A la mañana siguiente retiraría el cadáver y lo enterraría en el patio de algún vecino. Cerró la puerta tras él y echó el cerrojo. Dejó la escopeta al lado de la puerta, fue al despacho, cogió un bolígrafo y se acercó a la pared. Encima de la mancha de café que había dejado al lanzar la taza, había una serie de marcas verticales. Sobre ellas, en mayúsculas, se leía “RETIRADOS”. Hizó una nueva marca, se dio la vuelta, tiró el bolígrafo a la mesa y empezó a desabrocharse la camisa mientras iba hacia la ducha.

– Y con este, ya me he cargado 54 zombies.

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Operaciones de tesorería

La semana pasada nos enterabamos por la prensa de que el Ayuntamiento de Ávila había llevado a cabo una “operación de tesorería” por valor de 3 millones de euros sobre ingresos previstos en el presupuesto, con el objetivo de dotarse de liquidez. Para la citada “operación” presentaron ofertas tres entidades bancarias (BBVA, Caja España/Caja Duero y Caja de Ávila) siendo finalmente adjudica al BBVA, banco que presentó las mejores condiciones. (Aquí pdf del acta de la Junta de Gobierno)

La noticia, expresada en terminos parecidos a los del parrafo precedente, fue replicada (es decir: clonada, copiada, reproducida sin apenas variaciones) por todos los medios locales (aquí y aquí) y por algunos regionales. Mismos titulares, mismo contenido. Tan solo El Mundo CyL se descuelga un poco y titula “El Ayuntamiento de Ávila ‘se rescata’ con ingresos previstos en el presupuesto”. En ningún medio se va más allá de la nota de prensa, en ningún medio se profundiza. ¿Por qué se toman estas medidas? ¿Van a tener algún coste para los abulenses?

En román paladino, el primer parrafo de este post viene a decir que el Ayuntamiento no tiene liquidez (dinero, pelas, euros, money) para acometer los pagos a proveedores y las nóminas de los empleados. Y que, ante la necesidad de efectuar esos desembolsos, se acude a una entidad bancaria para que le adelante un dinero que en teoría va a recibir en el futuro. Más o menos, como si usted se acerca al banco y le pide a Botin, con una sonrisa en la cara, un adelanto de la nómina del próximo mes. No es el fin del mundo, en absoluto, usted no ha quebrado, pero esta situación habla poco bien de sus habilidades gestionando sus ingresos ¿No cree ahora que comprarse aquel BMW con su sueldo de mileurista era un tanto arriesgado?

En este caso, el Ayuntamiento no está en la quiebra, ni es el primero que recurre a este tipo de operaciones, por otra parte totalmente legales; pero que esto suceda pocos meses después de aprobar un presupuesto municipal que nos vendieron como “responsable” nos debería hacer sospechar de la habilidad del equipo municipal.

Evidentemente, esto no es gratis. El BBVA no es una ONG ni una sucursal de las Hermanitas de los pobres. La “operación de tesorería” tiene un coste y se lleva a cabo a cambio de unos intereses de “euribor trimestral + 2.5” ¿Y cuanto es esto? Según mis cálculos (soy de letras, puedo equivocarme en esto) son unos 50.000 euros, aunque por internet hemos barajado cifras más altas (hasta 100.000 euros). Sea como fuere, ese dinero va a salir del bolsillo de los abulenses. De confirmarse la cifra más alta, serían 16 millones de pesetas que los abulenses van a pagar via impuestos por la mala gestión del Ayuntamiento y de su Alcalde. La culpa, como todos sabemos, es del malvado Zapatero, que obligó al Alcalde, a punta de pistola, a meterse en proyectos costosísimos como el Palacio de Congresos, inútiles como la ampliación del aparcamiento del Rastro o a urbanizar todo el campo desde la Plaza de Toros hasta Sonsoles, llenándolo de preciosas avenidas de cuatro carriles y de rústicas rotondas.

¿Y por qué los medios locales no nos hablan de esto? ¿Por qué no nos dicen cuanto nos cuesta la hábil gestión del Alcalde?

Antes de la respuesta, una breve parada en el camino. Esta mañana hemos sabido que la provincia de Ávila es la que presenta una mayor inflación, un punto por encima de la media nacional (4,6% frente a 3,6%). ¿Señal de la expansión económica de la capital? A la vista de otros indicadores, yo diría que no. Los precios son empujados por la subida de los carburantes, igual que en el resto del país, pero en mucha mayor cuantia (22,7% frente a 17%) Si algo nos ha enseñado el capitalismo, es que la libre competencía tira a la baja los precios. ¿No será que en Ávila no existe apenas competencia entre los suministradores de derivados del petroleo? ¿Y esto por qué será? ¿Han comentado algo los medios? Sí y no. Algo apuntan, pero lo hacen a través de las palabras del portavoz de la organización de consumidores, que tampoco se moja en exceso.

Siendo malos, podíamos pensar que en el segundo caso, el extraño caso del IPC abulense, el silencio de los medios se debe a una razón meramente económica. Claro, pensamos nosotros con cara de corredores de seguros, como los medios tienen que vivir de la publicidad, no van a meterse contra las gasolineras porque eso les puede suponer perder ingresos. ¡Ya tenemos una respuesta! Recuerde, no lo he dicho yo, usted ha llegado solo a esa conclusión.

Ahora, relacionemos nuestro razonamiento del IPC con el caso de la “operación de tesorería” ¿Por qué los medios no profundizan en las causas y consecuencias de la citada operación? Exacto. Los medios no pueden entrar en esos asuntos peliagudos porque sus principales ingresos y su subsistencia dependen de su buena relación con las instituciones y con los partidos que las gobiernan. A modo de ejemplo, si el medio X se pone a malas con el Partido Z y este partido controla determinadas instituciones, adiós a la publicidad derivada de ellas y, por lo tanto, adiós al medio de comunicación.

Los medios locales están atados por la publicidad y las licencias que conceden las mismas instituciones a las que, en teoría, deben controlar. ¿Cómo van a cumplir con su papel si su futuro depende, en muchas ocasiones, de mantener la boca cerrada? ¿Cómo van los ciudadanos a saber, a decidir, si la información les llega filtrada por los intereses ecónomicos de los medios?

No podemos esperar que la prensa local o regional, en Ávila, en Castilla y León o en la China Popular; sea crítica con la mano que le da de comer y eso es perjudicial para nuestra democracia porque impide que los ciudadanos tenga en su mano toda la información necesaria para decidir cómo ejercer su derecho al voto. Por desgracia, no podemos exigir que una empresa privada que se suicide económicamente, pero si podemos exigir a nuestros representantes políticos e instituciones a actuar con la máxima responsabilidad y transparencia, también a la hora de conceder licencias o contratar publicidad.

En el fondo, el silencio también es una operación de tesorería.

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Microrrelato sobre el microrrelato (Microrrelato autorreferente)

Dejo una taza de café recién hecho en la mesa, enciendo el ordenador y abro el procesador de texto. Ansiedad frente al folio electrónico en blanco. Bueno, me digo, empecemos por el principio. Microrrelato, según la vigésimo segunda edición del Diccionario de la lengua española… ¡vaya! No viene. ¿Será demasiado pequeño para figurar en un lugar tan importante? Bueno, siempre puedo buscarlo en otro sitio. Veamos, según la Wikipedia, un microrrelato es una construcción narrativa caracterizada por su brevedad. ¿Cómo de breve? Doscientas palabras según las bases. En doscientas palabras puedo hablar de muchas cosas: de dragones gigantes esquizofrénicos, de gnomos gigantes esquizofrénicos o de psicólogos argentinos esquizofrénicos. ¿Qué pone en las bases? Temática libre. Eso no me arregla nada pero no excluye a los dragones gigantes esquizofrénicos.

Según esto, los microrrelatos tienen su origen en la Edad Media ¡y yo que pensaba que todo esto empezó con aquel dinosaurio que no se marchaba! En español, es especialmente relevante el foco argentino de mediados del S.XX, donde destacan las obras de Borges y Cortázar. ¿Borges y Cortázar? A mi lado unos Don Nadie, digo en voz alta para subirme el ánimo.

¿Cuántas palabras llevo? Ciento noventa y nueve.

¡Mierda!

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Los eurodiputados y la victoria de las redes sociales (o no)

Felicidades camaradas, ¡la revolución ha triunfado! Al fin, las redes sociales, el nuevo instrumento de la vanguardia del proletariado y de la ciudadanía, han servido para tumbar al Leviatán decimonónico. Ayer, los tipos esos a los que pagamos un salario estratosférico por hacer no sabemos bien qué en una ciudad del norte de Europa, rechazaron recortar algunos de sus privilegios. Pero ahí estábamos nosotros, la voz de la sociedad, para hacerles frente. En unas horas convertimos su desvergüenza en Trending Topic (#eurodiputadoscaraduras), las barricadas del dospuntocerimos, y les obligamos a claudicar. Bueno, realmente solo claudicaron un poquito, pero claudicaron, que es lo importante. Hemos vencido, camaradas, y es justo que ahora corramos a bares y tascas y hagamos nadar nuestra alegría revolucionaria en vino y cerveza, los frutos del sudor unopuntocero de nuestros agricultores e industriales. Hemos salvado nuestro honor y el de la revolución.

Claro, que la realidad es tozuna y no atiende a nuestros logros. Mientras asaltábamos el Parlamento Europeo con nuestros hashtag, Portugal, el terruño ese situado al otro lado de la frontera, solicitaba a la Unión Europea que activase los mecanismos para seguir el camino de Grecia e Irlanda, es decir, para dimitir como país. Asediados por la realidad (una economía estancada desde hace lustros y un deficit estructural histórico), los mercados (aquello de la profecía autocumplida) y la política (esa oposición que prioriza ganar unas elecciones a la soberania fiscal de la nación) Portugal ha caído a los abismos. ¿No será una cortina de humo para evitar que se hable de nuestros éxitos? Seguramente. Como también debe ser una cortina de humo eso del aeropuerto sin aviones pagado a escote por todos los ciudadanos, y el olor a podredumbre que emana de Andalucía, Valencia y Madrid. ¿Y que me dicen del paro? Cuatro millones de pequeñas cortinas de humo ¿Y los recortes en Cataluña en educación y sanidad mientras se rebajan impuestos a los ricos? Otra cortina de humo ¿Y los bancos malos para sanear las cajas de ahorro y que, me temo, terminaremos saneando entre todos? Otra cortina de humo ¿Y la contención salarial para lustros venideros que anuncia el Gobierno? Más cortinas de humo

¡Camaradas! ¡No os dejéis engañar! Hemos vencido al monstruo parlamentario europeo. El cielo revolucionario está más cerca y tiene wifi gratis. Marquemos juntos nuestro próximo objetivo colectivo ¿Cual puede ser? ¡Ya sé! Obliguemos a los gobiernos a adoptar medidas de recorte de gastos que apenas supongan unos pocos euros pero que maquillen la realidad. Ah, no, esperad. Ya dijimos hace unos meses que esto no nos parecía ni oportuno ni útil. Da igual, no sufráis, ya se nos ocurrirá algo. Que no os asalten las dudas, camaradas. ¡A las barricadas… digo… ¡a las redes sociales!

Oíd, camaradas del dospuntocerismo ¿y si nos dejamos de chupar nuestros lustrosos miembros viriles digitales y miramos la realidad?

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