Archivo de la etiqueta: Miguel Ángel García Nieto

Ávila Negra – Ávila Blanca

La Sala 201 del Museo Nacional – Centro de Arte Reina Sofía se titula Modernidad. Progreso y decadentismo. El siglo XX que comenzaba aparecía ante Europa como una época de cambios y de nuevos horizontes y, como siempre, pillaba a España con el paso cambiado. El “progreso” que recorría Europa se enfrentaba en la península a un país sumido en una profunda crisis, hundido en el pesimismo del 98 y víctima de un atraso de siglos que se debatía entre su “tradición” y el futuro. Un debate que, apenas una generación después, se saldaría con un Golpe de Estado y una Guerra Civil jaleada al grito de Muera la Inteligencia. Dentro de esta sala, se contrapone la “España Blanca” que anhela el progreso y la “España Negra”, no la de los sucesos escabrosos que ahora se nos venden, la España Negra de sotanas, tradición, confesionarios, costumbre, fanatismo y espadones. La sala dedicada a la España Negra está presidida por un cuadro de Zuloaga, El Cristo de la Sangre. Un crucificado blanquecino de pelo lacio y largo, rodeado de curas y campesinos. De fondo, con ese aire fantasmal de las tardes tormentosas de primavera, el perfil sombrío de, según el Reina Sofía, una ciudad castellana. Concretando un poco, esa ciudad que sirve al pintor como icono de la España Negra es Ávila.

 ¿Cuánto hay de aquella Ávila Negra en la ciudad de hoy? ¿Cuánto hay de aquel fanatismo religioso, de aquellas sotanas dentro y fuera de las murallas? ¿Hemos roto con aquello?

 Los abulenses, especialmente los jóvenes, tenemos una relación de amor-odio con nuestra ciudad. Odiamos el aire espeso y viciado que parece ser su atmósfera natural, pero no podemos evitar emocionarnos cuando volvemos a ver las murallas desde la Ronda Vieja o desde los Cuatro Postes. Nos ahoga vivir en ella, pero no podemos alejarnos demasiado. Incluso algunos de nosotros, soportando carros y carretas, estamos, en la medida de lo posible, dispuesto a aportar nuestro granito de arena al cambio.

 Hace poco, la ciudad bostezó. El Movimiento 15-M, la acampada de Sol, llegó a la ciudad. Era la revolución de las amebas. 1000 personas en las calles exigiendo cambios, gritando su descontento para que las piedras y los políticos les escucharan. Una luz diminuta en medio de la más profunda de las oscuridades, sí, pero por fin una luz.

 Unos días después, la parte de la ciudad que parecía despertar volvió a dormirse y la tradición volvió a llenar las urnas. En ocasiones, esta ciudad es desesperante. Cada cuatro años, volviendo a confiar en las mismas promesas vacías y en los mismos fantasmas de glorias imposibles, lo es especialmente.

 Nos esperan otros cuatro años de caminar por el desierto. Cuatro años más de victimismo injustificado y de medallas autoimpuestas. Cuatro años más de urbanismo enloquecido y de destrucción de nuestro patrimonio y de nuestro futuro. Cuatro años más de emigración, de pobreza, de estructuras carcomidas y enmohecidas. Cuatros años más, en definitiva, de Partido Popular.

 Pero no hay que desesperar. Zamora no se conquistó en una hora y Ávila no se cambió en una década pero, tarde o temprano, cambiaremos esta ciudad. Ya lo veréis.

 Desde aquí, en la medida de lo posible, seguiremos poniendo nuestro granito de arena. El futuro sigue siendo nuestro.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Ávila

“Haciendo ciudad” El programa del PP para las elecciones municipales en Ávila

Si usted está siguiendo con atención el desarrollo de la campaña electoral o si simplemente no ha podido evitar darse de bruces con ella, se habrá dado cuenta de que los candidatos, sean cuales sean sus siglas, coinciden en un par de puntos según su posición respecto al poder. Si el candidato al que usted escucha está en la oposición, el mantra de su campaña es el cambio y la austeridad. Si el candidato es el actual Alcalde o Presidente de una Comunidad Autónoma, su discurso gira en torno a la experiencia, a la capacidad de gestión y a un argumento de peso “podríamos estar peor si gobernaran los otros”. Los medios de comunicación repiten una y otra vez las mismas consignas en clave autonómica o municipal mientras intercalan mensajes de política nacional como la situación de Bildu, el apocalipsis económico o el caso Faisán, este último en afortunado retroceso.

 Hagamos una prueba. En Extremadura, la campaña autonómica del PP se centra en el cambio y la austeridad. En Extremadura, para quien no lo sepa, gobierna el PSOE desde hace 30 años. En todos los discursos del cándidato Monago aparece la palabra “cambio”, en todos sus discursos habla de la necesidad de cambio, de hacer las cosas de otra forma. En Badajoz, ciudad más grande de Extremadura, gobierna el PP desde hace 16 años. Para el PP, aquí, evidentemente, no existe esa necesidad de cambio ni de austeridad. El Ayuntamiento hace todo estupendamente, desde la onerosa privatización de la limpieza, hasta el aparcamiento de Conquistadores y evidentemente no se necesita nada de austeridad porque las cuentas están de rechupete y dan para liberar a tropecientos concejales. Por si alguien lo dudaba, si gobernasen los otros estaríamos peor.

 Más allá de las proclamas incendiarias y vacías lanzadas para los más fieles, los partidos políticos tienen la sana costumbre de redactar un conjunto de propuestas, líneas de actuación e intenciones, que solemos llamar “programas electorales”. Aunque ustedes no lo crean, sí, se sigue haciendo.

 Bueno, en realidad no todos mantienen esa norma no escrita: el PP de Ávila, a diez días de las elecciones, todavía no ha publicado su programa electoral. Me he puesto en contacto con ellos para que me lo remitan, pero todavía no me han respondido. En su web tan solo podemos acceder a un documento (aquí en pdf) en el que hacen balance de su acción de gobierno durante la pasada legislatura. Son 76 páginas, así que os voy a hacer un resumen rápido. El Alcalde, con un poquito de ayuda de la Junta, lo ha hecho todo bien, a pesar de Zapatero, y para demostrarlo se ha hecho un montón de fotos. No es un análisis sesgado por mi ideología, os lo aseguro. Zapatero es mentado en el primer párrafo del documento – horriblemente escrito, por cierto – para recordarnos que la culpa de todo es suya y que el Ayuntamiento ha hecho frente a la crisis como buenamente ha podido. Desde mi exilio económico le doy las gracias al Alcalde.

Tras meterse con Zapatero, y fotografía del Rey mediante, pasa a enumerar todas las obras que se han acometido en la ciudad en los últimos años. Como es una enumeración, no profundiza en aspectos que podrían ser interesantes para los abulenses, como conocer quien ponía el dinero para las obras, si han servido para algo o cúal es su estado actual. Son unos pocos parrafos, a modo de introducción, que dan paso a la explicación “en profundidad”: unas cuantas líneas de texto lo más generales posibles (la palabra más repetida es “medidas”) y un montón de fotos (el Alcalde sonriendo, el Alcalde mirando al futuro, el Alcalde dando la mano, el Alcalde montando en autobus, el Alcalde haciendo ejercicio, el Alcalde con las manos en los bolsillos). Especialmente memorable la sección “Antes y Después”, sobre todo porque nos permite entender parte de la política urbanística del PP: están llenando la ciudad de descampados para poder fotografiarlos.

 A pesar de no contar con el programa electoral del PP, sabemos, porque lo ha dicho el Alcalde, que tienen 315 propuestas y que su programa es “realista, comprometido, austero, abierto, adaptable, transparente, de todos, fiel, factible y moderno”. Como decía en el otro día en Twitter @Avilaencastilla, puedes leer este tipo de cosas de dos formas: teniendo o no teniendo en cuenta que lleva 8 años gobernando. Si el objetivo de las medidas que incluye el programa fantasma del PP y del Alcalde es conseguir una Administración “eficiente, transparente y de calidad” ¿Qué cojones tenemos ahora? Os lo voy a contar: un Ayuntamiento que hace aguas (perdonad por el chiste malo, pero no he podido resistirlo), con serios problemas de liquidez y embarcado en proyectos absurdos.

 Hace cuatro años, el Alcalde prometió que esta legislatura que se cierra iba a ser la de los aparcamientos. Por fortuna, no ha cumplido su palabra y no tenemos que lamentarnos en exceso por el subsuelo de la ciudad, aunque sí tenemos que hacerlo por otras cosas. Seguramente fue un olvido, pero el Alcalde no comentó hace cuatro, u ocho años, lo mismo da, que su objetivo era destruir la fisonomía de la ciudad y asfaltar y urbanizar todo el campo disponible en los alrededores del nucleo urbano. La imagen que falta en su álbum de fotos electoral es la de las miles de viviendas vacías que se han construido en los últimos años, la de las calles desiertas, la de las avenidas cerradas, las de las vallas caídas en medio de ninguna parte. La ciudad que deja el PP no es la ciudad accesible, moderna y humana que intenta vendernos el PP; el legado del Alcalde es la ciudad que se abre más allá de la Plaza de Toros y del Adolfo Suárez, el monumento a la Burbuja que ha levantado al otro lado del Río Chico. Por si fuera poco, el drama urbano abulense tiene un nuevo capítulo en ciernes.

 ¿Ustedes creen que necesitamos el programa electoral del PP para saber cual es su proyecto de ciudad? Quizá no sean capaces de poner negro sobre blanco sus medidas, pero llevan años poniendo, ladrillo a ladrillo, sus ideas en práctica.

 ¿Se merecen otra oportunidad? ¿Podemos confiar?

PS: Podéis seguir votando en la Porra para las elecciones. Si queréis apostar por el Ayto. de Ávila podeis hacerlo en Trapseia.

ACTUALIZACIÓN 01/06: El PP hizo publico su programa el 19 de MAyo, solo 72 horas antes de las elecciones

1 comentario

Archivado bajo Actualidad, Ávila, Badajoz, Política

Operaciones de tesorería

La semana pasada nos enterabamos por la prensa de que el Ayuntamiento de Ávila había llevado a cabo una “operación de tesorería” por valor de 3 millones de euros sobre ingresos previstos en el presupuesto, con el objetivo de dotarse de liquidez. Para la citada “operación” presentaron ofertas tres entidades bancarias (BBVA, Caja España/Caja Duero y Caja de Ávila) siendo finalmente adjudica al BBVA, banco que presentó las mejores condiciones. (Aquí pdf del acta de la Junta de Gobierno)

La noticia, expresada en terminos parecidos a los del parrafo precedente, fue replicada (es decir: clonada, copiada, reproducida sin apenas variaciones) por todos los medios locales (aquí y aquí) y por algunos regionales. Mismos titulares, mismo contenido. Tan solo El Mundo CyL se descuelga un poco y titula “El Ayuntamiento de Ávila ‘se rescata’ con ingresos previstos en el presupuesto”. En ningún medio se va más allá de la nota de prensa, en ningún medio se profundiza. ¿Por qué se toman estas medidas? ¿Van a tener algún coste para los abulenses?

En román paladino, el primer parrafo de este post viene a decir que el Ayuntamiento no tiene liquidez (dinero, pelas, euros, money) para acometer los pagos a proveedores y las nóminas de los empleados. Y que, ante la necesidad de efectuar esos desembolsos, se acude a una entidad bancaria para que le adelante un dinero que en teoría va a recibir en el futuro. Más o menos, como si usted se acerca al banco y le pide a Botin, con una sonrisa en la cara, un adelanto de la nómina del próximo mes. No es el fin del mundo, en absoluto, usted no ha quebrado, pero esta situación habla poco bien de sus habilidades gestionando sus ingresos ¿No cree ahora que comprarse aquel BMW con su sueldo de mileurista era un tanto arriesgado?

En este caso, el Ayuntamiento no está en la quiebra, ni es el primero que recurre a este tipo de operaciones, por otra parte totalmente legales; pero que esto suceda pocos meses después de aprobar un presupuesto municipal que nos vendieron como “responsable” nos debería hacer sospechar de la habilidad del equipo municipal.

Evidentemente, esto no es gratis. El BBVA no es una ONG ni una sucursal de las Hermanitas de los pobres. La “operación de tesorería” tiene un coste y se lleva a cabo a cambio de unos intereses de “euribor trimestral + 2.5” ¿Y cuanto es esto? Según mis cálculos (soy de letras, puedo equivocarme en esto) son unos 50.000 euros, aunque por internet hemos barajado cifras más altas (hasta 100.000 euros). Sea como fuere, ese dinero va a salir del bolsillo de los abulenses. De confirmarse la cifra más alta, serían 16 millones de pesetas que los abulenses van a pagar via impuestos por la mala gestión del Ayuntamiento y de su Alcalde. La culpa, como todos sabemos, es del malvado Zapatero, que obligó al Alcalde, a punta de pistola, a meterse en proyectos costosísimos como el Palacio de Congresos, inútiles como la ampliación del aparcamiento del Rastro o a urbanizar todo el campo desde la Plaza de Toros hasta Sonsoles, llenándolo de preciosas avenidas de cuatro carriles y de rústicas rotondas.

¿Y por qué los medios locales no nos hablan de esto? ¿Por qué no nos dicen cuanto nos cuesta la hábil gestión del Alcalde?

Antes de la respuesta, una breve parada en el camino. Esta mañana hemos sabido que la provincia de Ávila es la que presenta una mayor inflación, un punto por encima de la media nacional (4,6% frente a 3,6%). ¿Señal de la expansión económica de la capital? A la vista de otros indicadores, yo diría que no. Los precios son empujados por la subida de los carburantes, igual que en el resto del país, pero en mucha mayor cuantia (22,7% frente a 17%) Si algo nos ha enseñado el capitalismo, es que la libre competencía tira a la baja los precios. ¿No será que en Ávila no existe apenas competencia entre los suministradores de derivados del petroleo? ¿Y esto por qué será? ¿Han comentado algo los medios? Sí y no. Algo apuntan, pero lo hacen a través de las palabras del portavoz de la organización de consumidores, que tampoco se moja en exceso.

Siendo malos, podíamos pensar que en el segundo caso, el extraño caso del IPC abulense, el silencio de los medios se debe a una razón meramente económica. Claro, pensamos nosotros con cara de corredores de seguros, como los medios tienen que vivir de la publicidad, no van a meterse contra las gasolineras porque eso les puede suponer perder ingresos. ¡Ya tenemos una respuesta! Recuerde, no lo he dicho yo, usted ha llegado solo a esa conclusión.

Ahora, relacionemos nuestro razonamiento del IPC con el caso de la “operación de tesorería” ¿Por qué los medios no profundizan en las causas y consecuencias de la citada operación? Exacto. Los medios no pueden entrar en esos asuntos peliagudos porque sus principales ingresos y su subsistencia dependen de su buena relación con las instituciones y con los partidos que las gobiernan. A modo de ejemplo, si el medio X se pone a malas con el Partido Z y este partido controla determinadas instituciones, adiós a la publicidad derivada de ellas y, por lo tanto, adiós al medio de comunicación.

Los medios locales están atados por la publicidad y las licencias que conceden las mismas instituciones a las que, en teoría, deben controlar. ¿Cómo van a cumplir con su papel si su futuro depende, en muchas ocasiones, de mantener la boca cerrada? ¿Cómo van los ciudadanos a saber, a decidir, si la información les llega filtrada por los intereses ecónomicos de los medios?

No podemos esperar que la prensa local o regional, en Ávila, en Castilla y León o en la China Popular; sea crítica con la mano que le da de comer y eso es perjudicial para nuestra democracia porque impide que los ciudadanos tenga en su mano toda la información necesaria para decidir cómo ejercer su derecho al voto. Por desgracia, no podemos exigir que una empresa privada que se suicide económicamente, pero si podemos exigir a nuestros representantes políticos e instituciones a actuar con la máxima responsabilidad y transparencia, también a la hora de conceder licencias o contratar publicidad.

En el fondo, el silencio también es una operación de tesorería.

6 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Ávila, Economía, Política

Otra sobre aparcamientos en Ávila

Esta mañana el Diario de Ávila publicaba los datos de usuarios del aparcamiento del Rastro y del aparcamiento subterráneo de la Plaza de Santa Teresa (Mercado Grande) El dato resaltado en el titular es que el parking situado en el Rastro gana usuarios: exactamente un 15% (17.554 en total). Ya está, podían ustedes pensar, está tan lleno, tan rebosante de turismos que es urgente, necesario y perentorio que construyamos un nuevo aparcamiento justo al otro lado de la muralla para que los turistas puedan aparcar sin esperar las kilométricas colas que se forman a la entrada del citado aparcamiento del Rastro. Pues no. El aparcamiento del Rastro tiene una media de 55 usuarios diarios. Sí, sí, 55, han leido bien. 55 míseras estancias para un parking que tras la ampliación -innecesaria- llevada a cabo en 2009 suma 200 plazas. La noticía no aporta más datos, como por ejemplo la duración media de la estancia, lo que nos permitiría calcular cual es la tasa de ocupación real del parking. Hagamos un cálculo optimista y pensemos que los 55 usuarios coinciden a la vez en el aparcamiento. En ese caso la ocupación sería del 27%, ¡¡del 27%!! Si todos los usuarios decidieran dejar su coche todo el día en el aparcamiento, cosa que supongo no sucede a menudo, seguiría teniendo un 73% de sus plazas disponibles.

Como decíamos más arriba, el artículo del Diario también habla de la joya de la corona del subsuelo abulense: el aparcamiento situado bajo el Ma-Moneo del Mercado Grande. En este caso los datos no son buenos: la ocupación ha bajado un 5,4% desde el año pasado hasta los 273.661 usuarios, una media de 706 usuarios para sus 269 plazas. Evidentemente las cifras están a años luz de las del aparcamiento del Rastro, pero me siguen faltando datos para evaluar como funciona en realidad porque estos datos hacen referencia, unicamente, al total de usuarios diarios ¿Cual es la duración media de la estancia de los usuarios en el aparcamiento? ¿Cual es la tasa de ocupación de las plazas de rotación? Voy a tirarme al charco: la tasa será baja o muy baja.  ¿Por qué no publican ese dato? Ya saben el dicho: quien calla, otorga.

Entre estos dos aparcamientos suman 469 plazas en los alrededores de la muralla con una ocupación bajísima. ¿De verdad necesitamos un tercer aparcamiento subterraneo a los pies de la Muralla? Con experiencias tan azarosas como el parking fantasmas de las Gordillas o el parking de residentes de la zona de la estación ¿es necesario que el PP, y con él el Ayuntamiento y la ciudad, se metan en otro embrollo de esta envergadura? ¿No tienen nada mejor que hacer? Qué se yo, por ejemplo más carriles bicis hacia ninguna parte. Miguel Ángel, alcalde, corazón, aún quedan caminos rurales por asfaltar en los alrededores, confíamos en ti. ¡Tú puedes!

El PP de Ávila tiene la misma obsesión con los aparcamientos que los faraones con las pirámides. Al igual que ellos, aspiran a dejar un monumento, una obra, una infraestructura que les sobreviva y que les haga ser recordados por los siglos de los siglos. El Alcalde ya tiene su placa a la puerta del Palacio de Congresos, foto con los reyes incluida; que se conforme con eso y que no meta a la ciudad en más aventuras innecesarias. ¿O me van a decir ahora que un aparcamiento subterráneo es progeso?

Deja un comentario

Archivado bajo Actualidad, Ávila, patrimonio, Política

El Alcalde de Ávila y SU aparcamiento (Episodio 127)

Como todo el mundo sabe, para poder ser Alcalde de algún municipio importante de Castilla y León hay que cumplir dos requisitos básicos: ser del PP y ser, como minimo, “especial”. Es verdad que hay excepciones: hay media docena de alcaldes socialistas en Castilla y León, pero alguno de ellos son tan “especiales” que bien podían cambiarse de acera y nadie lo notaría.

Entre los Alcaldes populares de Castilla y León contamos con grandes estrellas mediáticas, auténticos showmen de repercusión nacional que han protagonizado, a lo largo de su carrera, varias portadas de prensa, editoriales y programas de humor. De entre todos ellos, destacan, por méritos y capacidad, el actual Alcalde de Salamanca, Don Julián Lanzarote, mundialmente famoso por su encendida defensa del Archivo General de la Guerra Civil y otras payasadas; y el Alcalde de Valladolid, León de la Riva, aclamado en toda la Galaxia por su caballerosidad y galanteria hacia las mujeres que forman parte del Gobierno de la nación. Ambos han sido, y son, punta de lanza de un modo de hacer política y de entender el gobierno municipal, el municipalismo castizo castellanoyleones, caracterizado por ser eminentemente conservador, decimonónico y un tanto bocachancla.

En las ciudades pequeñas, entre las que se encuentra Ávila, nos tenemos que conforman con versiones provincianas de estas rutilantes estrellas. Nuestro alcalde, Don Miguel Ángel García Nieto, nunca ha podido disfrutar de la repercusión de sus correligionarios, aunque lo ha intentado. Tuvo su momento, allá por 2005, cuando el Gobierno aprobó la Ley de Matrimonio Homosexual, pero fue a la sombra del regidor pucelano. Este decidió no casar homosexuales en el Ayuntamiento y a nuestro alcalde le pareció un gesto de “buena hombría”. Ya se sabe, en Castilla y León no hay homosexuales, y menos en Ávila; como mucho afeminados y maricones, pero no homosexuales de esos con derechos.

El resto de sus manifestaciones exaltadas y simplonas y de sus políticas absurdas y mal encaminadas hemos tenido el placer de disfrutarlas en exclusiva los abulenses. Somos unos afortunados.

Su última gran idea, y supongo que su gran promesa electoral, es un nuevo aparcamiento subterraneo, esta vez frente al lienzo norte de la muralla, bajo la ronda vieja. Evidentemente, hay una parte de la población que no está muy convencida de la necesidad y del emplazamiento del citado aparcamiento, lo que ha provocado cierta preocupación, sobre todo a la vista del ma-Moneo que el Hay-untamiento de la capital plantó entre la Muralla y la Iglesia de San Pedro.

Situación del aparcamiento frente al Lienzo Norte de la Muralla - Ávila

Ante esta preocupación ciudadana y las dudas de algunos organismos internacionales (el ICOMOS y la UNESCO, unos mindundis) nuestro queridisimo Alcalde nos responde con una de sus destempladas declaraciones:He decidido ser bueno y mandar toda la documentación que se nos ha pedido” Después de perdonarles la vida, les aclara que la citada información ira acompañada de una carta donde les dará un “ultimatum”: si en “3 o 4 meses” no se pronuncian, él, el hombre, el nuevo Cid: “tirará para adelante”. Aunque aclara que podía haber sido malo y y pasarse sus recomendaciones y peticiones “por el arco del triunfo”. Con dos cojones, Miguel Ángel. Asi se hace ciudad, mundo y universo. Tras leer estas declaraciones, es necesario hacer un llamamiento a la calma, la sangre no llegará al rio. El Alcalde lleva vendiéndonos esta moto desde hace al menos un año y, por fortuna, ni se ha movido una piedra ni se ha presentado ante la UNESCO con un AK47 para impartir justicia. Con un poco de suerte, dormirá el sueño de los justos junto al aparcamiento bajo el Mercado Chico.

Estas declaraciones de nuestro regidor municipal son una nueva fanfarronada de un político que, sin esforzarse, también puede menospreciar a sus rivales políticos jactándose de desconocerlos o diciendo que son “al menos pintorescos”.

En Ávila llevan gobernando los mismos desde que Tarik puso sus babuchas en la península. Va siendo hora de abrir las ventanas, en el Palacio municipal huele a cerrado, a moho y a humedad.

5 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Ávila, patrimonio, Política